EXPOSICIÓN DE MOTIVOS

Las altas esferas nos miran con paternal complacencia. De lo que no son conscientes es de que nosotros, pequeños y escasos asteroides en plena explosión demográfica, cuando giramos a su alrededor, no lo hacemos dócilmente. Les escrutamos, les estudiamos. Una y otra vez. Aunque ya tengamos demasiado vistas sus superficies leprosas y salpicadas de chancros sifilíticos. Simplemente nos estamos reproduciendo, poco a poco. Estamos esperando el momento ideal, que acontecerá el día más pensado, cuando a la ocasión la pinten con rastas hasta la mismísima culera, para lanzarnos sobre sus sorprendidas caras. Algún día caeremos como hierros al rojo vivo sobre sus cordilleras podridas. No habrá coordinación, será una lluvia ácrata, un chubasco irregular y Aleatorio, sin una política definida. POR FIN.

Nuestros cerebros serán meteoritos de todos los colores. Eso es lo de menos. Caeremos a su derecha, a su izquierda, en sus bancos y en sus politburós. En sus templos, en sus logias, en sus sedes del partido, en sus Casas del Pueblo. Lapidaremos mentalmente sus Cuarteles Generales, sus centros de comunicaciones monodireccionales. Pianos de Jerry Lee Lewis sin teclas berreando silenciosamente "Great Balls of Fire". Eso seremos.

Pero mientras tanto, seguimos aumentando la familia. Se engrosa el cinturón. Es una batalla entre la mitosis asnal y la del pensamiento auténticamente libre.

Y se acabó el "si Dios quiere". Habremos de querer nosotros. Porque, llamadme loco, eso es lo que creo que Dios quiere: mujeres, hombres, personas actuando por sí mismos... con el pensamiento verdaderamente libre.

Firmado: una bomba nuclear tranquila.

miércoles, mayo 10, 2006

Un año ya

Hace ya un año prácticamente que tengo este blog. Lo inauguré en una época bastante mala, en plenos exámenes, vaya. Como en exámenes ando metido ahora. Hoy, día 10 de mayo de 2006, a las 17,45 de la tarde, el profesor Lozano me daba la que posiblemente (y rezo porque así sea) haya sido mi última clase en la Facultad de Derecho de la Universidad de Cantabria (concretamente, una clase de Derecho Procesal Penal), mi última clase de la Licenciatura en Derecho que inicié el dos de octubre del 2001, qué lejos me queda ya.
Ayer inicié mis últimos exámenes, que a buen (mejor dicho, MAL) seguro finalizarán en septiembre. Con gran velocidad, de el primero que hice ayer, el profesor ya colgó las notas. Filosofía: SOBRESALIENTE. El único sobresaliente de la clase. El único sobresaliente de mi carrera. Hemos empezado bien, es un buen principio del fin.
Lo que haré después, no lo sé. No sé qué me deparará el futuro. Como buen irracionalista, como buen español, abomino de los planes a largo plazo. Abomino de los cabezas cuadradas. Abomino de lo que me da la gana, vaya.
Pero, sobre todo, un año después, os recuerdo mi consigna. Pecho, cabeza, vestimenta.
Gracias a los (pocos) que me seguís, queridas Almas Automáticas.
Diego "el Zieza" Didacus.

2 comentarios:

Beni dijo...

Espero que nos mantengas informando acerca de posibles futuros profesionales.

Daniel Aníbal dijo...

Y de tu futuro en la droga