EXPOSICIÓN DE MOTIVOS

Las altas esferas nos miran con paternal complacencia. De lo que no son conscientes es de que nosotros, pequeños y escasos asteroides en plena explosión demográfica, cuando giramos a su alrededor, no lo hacemos dócilmente. Les escrutamos, les estudiamos. Una y otra vez. Aunque ya tengamos demasiado vistas sus superficies leprosas y salpicadas de chancros sifilíticos. Simplemente nos estamos reproduciendo, poco a poco. Estamos esperando el momento ideal, que acontecerá el día más pensado, cuando a la ocasión la pinten con rastas hasta la mismísima culera, para lanzarnos sobre sus sorprendidas caras. Algún día caeremos como hierros al rojo vivo sobre sus cordilleras podridas. No habrá coordinación, será una lluvia ácrata, un chubasco irregular y Aleatorio, sin una política definida. POR FIN.

Nuestros cerebros serán meteoritos de todos los colores. Eso es lo de menos. Caeremos a su derecha, a su izquierda, en sus bancos y en sus politburós. En sus templos, en sus logias, en sus sedes del partido, en sus Casas del Pueblo. Lapidaremos mentalmente sus Cuarteles Generales, sus centros de comunicaciones monodireccionales. Pianos de Jerry Lee Lewis sin teclas berreando silenciosamente "Great Balls of Fire". Eso seremos.

Pero mientras tanto, seguimos aumentando la familia. Se engrosa el cinturón. Es una batalla entre la mitosis asnal y la del pensamiento auténticamente libre.

Y se acabó el "si Dios quiere". Habremos de querer nosotros. Porque, llamadme loco, eso es lo que creo que Dios quiere: mujeres, hombres, personas actuando por sí mismos... con el pensamiento verdaderamente libre.

Firmado: una bomba nuclear tranquila.

jueves, febrero 09, 2017

LA GALERNA DEL SÁBADO DE GLORIA

 Puso Dios en mis cántabras montañas   
 Auras de libertad, tocas de nieve,   
 Y la vena del hierro en sus entrañas.   
 Tejió del roble de la adusta sierra   
 Y no del frágil mirto su corona;   
 Que ni falerna vid ni ático olivo,   
 Ni siciliana mies ornan sus campos,   
 Ni allí rebosan las colmadas trojes,   
 Ni rueda el mosto en el lagar hirviente;   
 Pero hay bosques repuestos y sombríos,   
 Misterioso rumor de ondas y vientos,   
 Tajadas hoces, y tendidos valles   
 Más que el heleno Tempe deleitosos,   
 Y, cual baño de Náyades, la arena   
 Que besa nuestro mar; y sus mugidos,   
 Como de fiera en coso perseguida,   
 Arrullos son a la gentil serrana,   
 Amor de Roma, y espantable al vasco,   
 Pobre y altiva, y como pobre hermosa.   

 No es el risueño Egeo que circundan   
 Cual ceñidor las Cícladas marmóreas;   
 Ni el golfo que con dórica armonía   
 De Nápoles arrulla a la Sirena   
 Cabe la sacra tumba de Virgilio;   
 Ni el vago azul de la marina Jonia;   
 Sino el Ponto que azota a Caledonia,   
 Y roto entre las Hébridas resuena,   
 Titán cerúleo que a la yerta gente   
 Hace temblar en la postrera Tule,   
 Y cabalga entre nieblas y borrascas   
 Sobre el inmenso Leviatán, que nutre   
 Con pestífero aceite la candela   
 Del céltico arponero. Ni cien carros   
 De guerra hicieran tan horrible estruendo   
 En torno de Ilión, como esas olas   
 Cuando las perlas de Cantabria hieren.   
   
 Hoy se vuelven a alzar firmes y rudas,   
 En son de guerra y vencedor amago,   
 A renovar el memorable estrago   
 Que en la Pasión de su Hacedor movieron;   
 Por eso es hoy más íntima y solemne   
 La voz de las tormentas boreales,   
 Mayor su indignación, cuando arrostrarlas   
 Osa el nauchero de piedad desnudo.   
 ¡Ay! no verá la luz del patrio faro   
 Sobre el amigo cerro de la costa,   
 Cual mirada de Dios sobre sus hijos,   
 Ni su velera y triunfadora nave,   
 Al arribar, coronará de flores.   
   
 ¡Piedad, Señor! Sienta tus iras sólo   
 Rota y hundida la soberbia quilla,   
 Que oro y baldón conduce a estas arenas,   
 O el ferrado vapor, en cuyas venas   
 Corre savia de fuego. Allí la sangre   
 De nuestra raza va; sobre estos montes   
 Tendió la emigración sus negras alas;   
 Llora la esposa en el helado lecho,   
 Cabe el extinto hogar llora la madre,   
 El campo desfallece sin cultura,   
 Y en tórrida región nuestros mancebos   
 Siega la muerte: ¡que más bien perezcan   
 Ante las rocas del amado puerto,   
 Acariciados por maternas olas,   
 Do lleve el viento el son de las campanas   
 De la torre natal, a sus oídos!   
   
 Pero salva, Señor, el frágil leño   
 Del pescador que fatigado encuentra   
 Al fin de su pescar, la red vacía.   
 Es hijo de aquel pueblo que en tardía   
 Cadena domeñó la ingente Roma;   
 Del que a Cannas Aníbal conducía,   
 De las madres itálicas espanto,   
 Terror de los vacecos y autrigones;   
 Del que en la cruz de su triunfal suplicio   
 El bárbaro cantar de la victoria   
 De Agripa ante las haces entonaba.   
 ¡Oh, sálvalos, Señor! En ellos corre   
 Sangre de Bonifaz el de Sevilla,   
 Del fiero vencedor de la Rochela,   
 Del que trazó primero en breve carta   
 La soledad de los indianos mares,   
 Y en sus bosques logró gigante tumba,   
 Al impulso de arpón enherbolado.   
 ¡Contémplalos luchar!... ¡Vana esperanza!   
 Que ni el llanto de madres y de esposas   
 Las iras quebrará del Oceano,   
 Ni del hado la ley adamantina...   
 Mas salvados serán, porque las nieblas   
 Del mundo material y las del alma   
 Sólo la tempestad rompe y ahuyenta,   
 Y es su rojiza luz benigno rayo   
 De un sol que animará perennes flores.   

 ¡Salvados, sí! Desde el salobre risco   
 De San Pedro del Mar, un sacerdote   
 Les dio la bendición. Nada más grande   
 Ojos humanos contemplar pudieron,   
 Cual lo que vio la moribunda gente,   
 Al descender el celestial rocío   
 Del divino perdón sobre su frente;   
 Abrirse el cielo, serenarse el mundo,   
 Entre Dios y la mar la Cruz alzada,   
 Y descender con palmas y coronas   
 Las sombras de sus mártires patronos,   
 Las de los dos celtíberos guerreros.  
 ¡Muerte feliz, entre la paz del cielo   
 Y el beso de los mares! Cuando vengan   
 A acariciar la conocida playa,   
 De barca y pescador traerán los restos   
 En el cendal de su tejida espuma.   
   
 Otro celebre en canto que no muera   
 La guerra y la ambición, peste del mundo,   
 Y a la fuerza brutal erija altares.   
 Yo diré que mis cántabros se hundieron   
 Con los despojos de su fiel trainera,   
 Como cae el guerrero en la batalla   
 Asido al asta de su enseña rota.   
 ¡Y aún es más noble y santa que en el campo,   
 En el taller la sangre derramada   
 A impulsos del martillo y de la rueda,   
 O en el cóncavo seno de los montes,   
 Al trueno de la pólvora deshechos,   
 Por donde agita sus humeantes crines   
 El moderno Tifón, o en los escollos   
 Do cela el mar sus perlas y corales!   
 ¡Perenne lid con la materia inerte,   
 Dura labor, pero victoria cierta!   
 Otro estadio, otra arena, otra cuadriga   
 Piden en nueva edad cantares nuevos.   
 ¡Dadme el lauro de Olimpia y de Nemea,   
 Y la frente del mártir del trabajo   
 Ciña la palma de Elis triunfadora,   
 Como al atleta coronar solía!   
   
 Oye, noble ciudad, luz de Cantabria:   
 Basta a cubrir las llagas de tu pueblo   
 Un trozo de tu regia vestidura;   
 Rásgale, pues, y en tu esplendor no olvides   
 Que esos del nauta sórdidos harapos,   
 De su viejo tugurio suspendidos   
 Y por el vendaval y por los soles   
 Y por el golpe de las olas rotos,   
 Te hicieron grande, poderosa y rica.   

Marcelino Menéndez Pelayo
Santander, 30 de abril de 1878.

martes, febrero 07, 2017

QUERIDA ALEGRÍA III

Verán ustedes:

Es pura cuestión de fobia al armatoste, 
de suerte al esquivar el escupitajo. 

Una jungla se cruza con otra, 
hibridan, se injertan, 
se prenden fuego mutuamente, 
se apagan en la nada. El vacío 

es envidioso y violento, 
obligado por el pánico presumible 
a azotar sus langostas
bajo la mesa de invitados cobardes. 

Hacia el verano se elevan los tigres
de cerebros como ministros sin cartera, 
apasionante trámite de audiencia
en horas siempre altas.

Los árboles encogen la mirada 
cuando ven pasar la fragua y el daño
por entre sus ramas pírricas.

Verán ustedes:

Mamá y papá saben todo esto 
porque asisten a terapia de parejas. 
Nos iremos de vacaciones en abril 
y mamá dejará de preocuparse 
por el rayón que le hice en el coche. 
Papá y mamá saben que estoy loca
y sólo me preocupa cuando lo olvidan. 

Están orgullosos de mis hélices, 
de mis dedos como migajas sangrantes 
sobre el cabello del inocente, 
están orgullosos de mis hélices 
atascadas en las voces del paria. 

Están orgullosos de mis hélices
aunque no existan. Ni ellos 
ni las hélices. 

Verán ustedes,
verán que alegría 
cuando se derramen las canas 
sobre el trago y la sombra
de mi soledad. 

Verán ustedes
cuando llegue la necesidad por nada, 
la necesidad por nadie. 

Ya lo verán. 

viernes, enero 06, 2017

A UNA VELA (Sonetillo de mano y media)

Rectilíneo crepitar
el de la vela durmiente
que se asusta de repente
si viénenla a despertar. 

Esquiva del sol naciente, 
sueño imposible en el mar, 
sangra en la sombra al clavar
su luz en forma de diente. 

Terco olor de par en par, 
aroma espeso y creciente,
candela por apagar 
cuando el alba ya se siente.

Con crepuscular motor
nace una llama en el alma
que quema bajo la palma 
que se arrima a su calor, 
parte con borde afilado 
la carne, por el costado, 
del negro y seco dolor
que es húmedo, blanco, inmenso
cuando de día te pienso:
quiero velar en mi sueño, 
ahogarme en tu resplandor 
tornar mi dormir pequeño, 

vela en noche por amor.

lunes, enero 02, 2017

FELIZ AÑO NUEVO, GILIPOLLAS.

Y sí, he grabado un vídeo en vertical porque no sabía hacerlo de otra manera me apetecía.

Feliz año nuevo, Gilipollas.



Feliz año nuevo, Gilipollas. Hoy es 1 de enero de 2017 y me apetece llamártelo justo en el momento en que me miras con cara de besugo estreñido al intentar tragar las uvas como si la vida te fuera en ello mientras yo simplemente me hurgo la nariz con desdén. 

Sí: eres básica y esencialmente Gilipollas. 

Me encanta la palabra que tan bien te describe: Gilipollas. Es más universal que un cargador de Android e inmune a payasadas de género y número. Imperecedera, eterna, global, inclusiva, eufónica en su cacofonía, placentera en la boca de quien la pronuncia investido de justicia y justificación al hacerlo. 

Efectivamente, es aplicable a la práctica totalidad de seres vivos, como el Gilipollas de tu perro que se papea su propia mierda humeante en las mañanitas de noviembre; de individuos como el Gilipollas del vecino que se rasca los huevos a la vez que bosteza y exhibe sus fauces malolientes; de personas como la Gilipollas de tu suegra que vigila cada movimiento de su hija como si ésta fuese un puto muñeco sin criterio; de familias Gilipollas como las que se ríen con el mariquita de la tele pero no quieren bujarras en sus cenas de navidad; de tribus Gilipollas que votan a Gilipollas que sintetizan magníficamente la voluntad general de los Gilipollas; de dinastías de Gilipollas a las que aplaudimos como Gilipollas. 

Como ves, oh Gilipollas, él es Gilipollas, ella es Gilipollas, ellos son Gilipollas, ellas son Gilipollas. Es una palabra tan invariable como el hecho de que eres Gilipollas, sigues siendo Gilipollas, estés en 2016 o en 2017, en España o pisando boñigas de yac en pleno Tíbet. 

Qué más da si eres hombre, mujer, okapi transgénero o bonsai transgénico: eres Gilipollas. Gilipollas que se embadurna en modernidad mientras su mente apesta a cerrilismo cateto, a infantilismo, a ignorancia deliberada, a sectarismo canalla. A tendencia y apariencia, a hipocresía, a doble vara de medir, a rencor prepúber inexplicable, a necesidad de atención a precio de saldo presentada entre trompeteos como rebeldía y lucha. 

¿No te das cuenta? Eres Gilipollas. Y me apetecía recordártelo hoy mismo para que lo tengas presente el resto del año.

Si llego a escribirte esto en verso quizá me hubieras prestado más atención porque habrías creído que esto es un poema de los modernos. Porque eres Gilipollas. 

Y sí, es cierto: cuando me miro al espejo veo a un Gilipollas, así es, pero con conciencia de auténtico Gilipollas, que no se cree un ser espléndido y especial como tú, como vosotros, como vosotras, como ellos y como ellas, cada vez que escupen a la memoria de Espronceda con sus horribles alardes. 

Valientes Gilipollas. 

En fin, traga las uvas y, si estás de irte, hazme el favor de cerrar la puerta al salir. 

Feliz año nuevo. Gilipollas.

lunes, diciembre 19, 2016

QUERIDA ALEGRÍA II

Querida alegría desquiciada, toma asiento
entre mis rojizas bisagras de calma. 

Deja de golpear los cristales... 
demasiado frío ahí afuera.

Tres montes me ofrecieron ser feliz, 
sus lomos serían ángeles 
dibujando vegas con cálida escarcha;
me hablaron de sed, de cuarentena, 
de estepas preñadas de envidias, 
de barrancos de lentísima caída,
si rompía su círculo previsto. 

Así que te envié mil cartas
suplicando una visita improbable
a mi terco retiro. 

Acudiste seguramente
para burlarte de tanto yermo tallo. 

Pero acabose mi paciencia 
y cuando atravesaste el recibidor, 
y te reíste de mis sobras afectivas, 
soldé cada palmo de la puerta. 

Así quedamos encerrados 
cada cual a su manera, 
a su modo, 
a su forma, 
a su estilo. 

Y ahora que estás aquí, te jodes. 

Me conocerás 
cuando sangres tu deuda en mi frente. 

Me conocerás 
cuando hagas falta ultrapuertos. 

Me conocerás 
cuando yo lo diga.

miércoles, diciembre 14, 2016

HE VUELTO DE ENTRE LOS MUERTOS

Sé que se lo temían: «He vuelto de entre los muertos». 

Prólogo de Carlos Salem. 

Ediciones Ruleta Rusa. 

Volveré a la vida. Muy pronto...


lunes, diciembre 12, 2016

SUBVALERIANA VI

Observen: somos hijos de conciencias ajenas.

El secreto (de la barbarie) está en la masa.

Soy esa adarga que toda lanza ajena jode,
el cuchillo que chilla al notar la piedra en su filo,
el vértice del bosque sin propágulos.

Los coágulos de memoria son un búnker de proyectiles insaciable,
anfibológicamente imperfecto,
ansiosos de más rayos para el doliente.

Más allá de la Hiperbórea del Papel,
dará eternos pasos al frente nuestro Verbo:

En el confío
a falta de pan honrado
entre estas reyertas.

Somos la masa más gris que el águila en el cielo pudiera vislumbrar,
desciende, nos desuella hasta lo sulfúrico.

Creerse único
es eutanasia.

El secreto de la barbarie está en la masa
porque cada deforme porción que la conforma
se cree tan especial como el resto de aquella.

martes, diciembre 06, 2016

SHOW DE RIPIOS III

Lo que sus ojos dijeron fue lápiz contra diamante. Lo que sus ojos dijeron fueron palabras brillantes, palabras duras, de hierro como hierro en bracamarte. Lo que sus ojos gimieron bajo frente desplomada fueron espinosos verbos dichos, mas sin decir nada. Lo que sus ojos gritaban con tímpano a bocajarro eran voces ignoradas por tantos burgueses años. Lo que sus ojos mataban eran gentes prescindibles, y el tránsito clareaba tornándosele invisible. Lo que sus ojos ansiaban era haber nacido ciegos. "Muy mal sus ojos midieron la anchura de aquesta calle" decían los enfermeros que atendieron al cadáver. Lo que sus ojos lloraron -atropellados en sangre- fue que no vivir tapados causó el terrible desastre. Y los ojos del difunto miraron a las estrellas: por prima vez n'este mundo mirar les valió la pena. Lo que sus ojos dijeron fue siempre tierra entre tierra.

martes, noviembre 29, 2016

SUBVALERIANA V

Afronto el espinoso verbo de bocas nada crepusculares con la sonrisa de quien sabe romper el plato adecuado a la hora exacta, en el momento más injusto para sus guiados latidos. Patalea una tubería bajo el joven cuello del refugiado entre libros previsibles cada vez que el estanque se hace cárcel y el argumento coz rabiosa a una niebla que creyó domesticada a voluntad. Afronto el lento insulto de bocas demasiado crudas, contemplo desde el balcón a su fracaso lanzándome piedras, recibiéndolas de vuelta en su cara y cosiéndole los ojos a su amo. No hay perros ni avispas que azuzar en mi garganta. No hay clavos que clavar al rojo vivo en este taller sin candados. No hay salvoconducto para el cuchillo. Y, sobre todo, no hay puño que pueda tumbar las olas de la fe: me dejan en la playa de lo visible, por eso no me amarga tragar sal de su agua en tormenta.


domingo, noviembre 13, 2016

domingo, noviembre 06, 2016

POETAS QUE ME GUSTA LEER (¿PARTE I?)

Pensaba titular esta entrada de forma más vehemente pero me puede la obviedad: sólo pretendo mostrar mi opinión ahora que todo el mundo se cree con capacidad de hacerlo en el ámbito poético. Qué carajo, es muy legítimo expresar un parecer desde el punto de vista personal. Y merced a ello considero que se está dando constantemente bombo a una serie de juntaletras productores de versos de fácil digestión mental y aún mayor fácil excreción. De temática recurrente, manida, ramplona, trotona por lugares comunes y que, siempre en mi opinión, creo que roba al universo poético más que aporta: no, amigos y amigas, el porcentaje de "likes" en las redes sociales no significa nada más que el enésimo fracaso nacido de una esperanza.

No he leído toneladas de poemarios. No soy ni de lejos el mejor creador de sonetos de la Historia. No soy un erudito en la materia. Ni siquiera creo que (al menos por el momento, luego Dios dirá) ninguno de los/as poetas a quienes voy a referirme aquí sean los mejores de la actualidad. Por otra parte, no me cabe duda de que dejaré a un buen número de artistas en el tintero por mi puro desconocimiento de sus obras. Así pues, reitero de nuevo que se trata única y exclusivamente de mi opinión y pido disculpas a quien pudiera sentirse ofendido por mis palabras, si es que se diere el caso.

He prescindido del adjetivo "jóvenes" para referirme a tales poetas por la sencilla razón de que no me parece apropiado compartimentar mis gustos basándome en razones ni de género, ni de raza, ni de ideología ni por supuesto de edad. Por cierto: el orden de aparición no es en absoluto jerárquico o preferencial. Aporto fotos cutres en las que salen mis dedos de porretilla. Es lo que hay, no soy Robert Capa.


Menos mal que Mina Harker barre pa casa...

Jesús, María y José. Dadme fuerzas, no me atrevo a empezar.

Bueno, venga. Que sí. Allá vamos.

(Nota previa 1: que no incluya a otros poetas que me gusta leer simplemente se debe a que ya son lo suficientemente conocidos.)

(Nota previa 2: los y las poetas que voy a mencionar tienen publicados o autopublicados libros de poesía. Espero perpetrar una segunda parte de esta entrada en el blog en la que otros autores/as sin tanta suerte o sin esa pizca de reconocimiento tengan su sitio.)

Alberto Claver






































Menos mal que hay una luz que nunca se apaga.


Vicente Drü






































Alocadas y bellas arcadas de poesía.

Luis Larraya
















Digitoconspiración, con perdón.



Andrés Treceño





















Valor añadido, al igual que Claver: escriben en castellano y asturiano. Bravo.

Rocío Acebal




















Mi mano no ha embellecido: es la de la propia Rocío.
(Le he "arrobau" la foto)

Martina Garea











Lo simple es bello, 
salvo que seas feo y simple como yo
y cuelgues la foto del poema en horizontal.

Óscar Rough





















Inviertan en este libro: yo se lo he "afanao" a mi novia, que es mucho más que una inversión.

José Luis Álvarez Gallego

















Defenderé siempre la bandera de la Santa Tradición Poética sin despreciar otras.
Gracias por tus clásicos versos, don José Luis.


****************

Y bueno, ya basta por hoy. No he querido, por respeto y por la dificultad que para mí entraña, entrar a valorar la calidad de cada uno de los/las poetas aquí ofrecidos. Sólo les recomiendo encarecidamente que los lean, que disfruten de su trabajo, calidad y estilos. Que la delicadeza, la originalidad y el vocabulario no necesitan vestirse de "me gustas" o "likes" en Instagram. 

Que, se lo prometo: cuando uno empieza a buscar más allá de lo tipicucho y comercialoide, encuentra a grandes creadores. Seguiremos informando.



martes, octubre 25, 2016

REALISMO NADA LIMPIO II

Usted se confunde, hermano. Se confunde y es divertido. Divertido porque en este pedrusco indomable e infectado de parásitos lo que provoca en mi carácter un mínimo de perplejidad es el hecho de que humanos repugnantes como usted se equivoquen. No yerran quienes se levantan todas las santas mañanas y se abalanzan sobre una taza repleta de secreción de teta de vaca y granos molidos y tostados de un arbusto objetivamente tóxico para los de nuestra especie. Tampoco lo hacen aquellos que consideran haber plantado su bandera en la tierra de la felicidad cuando se libran de que un alud de vómito sepulte su campanilla y desborde sus dentaduras primermundistas. No. Yerran quienes en un momento dado se han detenido en mitad de la acera, en mitad de la noche porque han observado a servidor de ustedes sentado, abierto de piernas y mirando al suelo atiborrando sus pulmones con celulosa, alquitrán y decenas de compuestos mierdosos más. Efectivamente, ha metido usted la pata al pararse ante mí y preguntar si me encuentro bien o si necesito algo. Se ha confundido al mostrar ese infrecuente altruismo porque efectivamente, no me hallo bien y sí preciso de algún concreto favor.

Necesito un abrazo, eso lo primero. Espero que se ofrezca. Le juro que no pienso birlar su cartera si se presta a mi solicitud. En verdad, dinero es lo que menos falta me hace ahora. ¿Ve aquella luz encendida, en aquella ventana, en el piso de ahí enfrente? Es allá donde vivo de alquiler hace ahora siete años. Machacado por deudas y cobardía, derritiéndome y fundiéndome sobre mi cada vez más estrecha zona de confort. Cinco idiomas, dos carreras, demasiado apego a las sábanas por las mañanas. Un genio de la botella que aspiró el polvo de todas las alfombras que encontró. A ese agujero de ahí arriba lo llamo casa. ¿Escucha los gritos? ¿o diría que son gemidos? ¿tal vez risas? ¿es anarquía lo que hay en las cuerdas vocales de quien emite esos sonidos, esos ruidos?

He bajado a la calle porque ahí arriba he dejado medio muerta a una amante veinte años más joven que yo con la que convivo hace cuatro desde que la echaron del domicilio familiar, siendo entonces aún menor. No. No crea que la he agredido ni mucho menos, jamás le pondría la mano encima. Simplemente no sé a quién llamar. No sabes realmente a quién llamar cuando entras al asqueroso baño de tu asquerosa choza y te encuentras una escena infinitamente asquerosa. Figúrese, ¿qué haría usted? En medio de un cóctel de síndrome de abstinencia, esquizofrenia nunca diagnosticada, diarrea y melancolía, tu pareja estable, que de estable tiene poco, decide parir un hijo en la taza del puto wáter. El niño, porque creo que es niño, viene de cabeza y cae con tal violencia contra el fondo que queda con su cabecita atascada en un hueco con un agua repleta de mierda descompuesta, orina, sangre, restos de placenta y todo un catálogo de infecciones por falta de la más elemental higiene. Al llegar a casa encuentro un cuerpecito inerte, doblado, arrugado y entre amoratado y rojizo en el fondo de mi cagadero. A su madre, tratando de extraerlo y logrando sólo apartarlo para encontrar un resquicio donde vomitar lo que parecen pastillas mezcladas con algo de cerveza barata de marca blanca. Menuda puta mezcla, sólo me faltó cascármela en semejante olla de humanidad.

Oh, venga, si soy prácticamente un héroe. He logrado permanecer allí, íntegro y de una pieza, hasta hace unos diez minutos. Y mire, usted se ha dejado caer por aquí. Así al menos me creerán.

Efectivamente, buen samaritano. Usted se confunde al ser tan amable conmigo, porque jamás podrá olvidar esta historia. Y es divertido, créame, lo es, porque después de haber vivido lo que he tenido que vivir, todo lo que venga más tarde, todo lo que suceda después, todo lo que el género humano vaya a sufrir en el futuro, me parece de lo más jodidamente divertido. Por favor, llame a una ambulancia. 

Pero antes, ¿me podría dar otro abrazo?

martes, octubre 11, 2016

AM ENDE

Voy a dispararme en el puño que golpea en el recuerdo,
en el pie que me hace correr hacia ti,
en la distancia que amenaza el reencuentro.


Somos como madre ciega e hijo ciego
hermanados con el cero absoluto, el negro inapelable,
murmurando anzuelos y orando entre paredes sucias.


Cómo cuadrar esta desaliñada tranquilidad
con estas ansias tan elegantes y limpias.
Cómo arrancar esta lengua mía
que tanto deseo lamer.


Cómo convencer a mis talones
para que dejen de tocar a torpe retirada.
De qué manera deshacerme sin ruido
del agitador de masas encefálicas.


He desenrollado el hilo de la historia interminable,
he ahogado a Atreyu,
lo he descuartizado y dado de comer a Gmork.



Dios sigue callado.

domingo, octubre 02, 2016

LAS CASAS DE DIOS




Cuando el reloj dé las horas,
cuando te despidas de tus hermanos,
cuando en el otro lado de la calle

se encienda la luz,
la misma luz
que tu Pastor apagó

entonces, neoyorquino, volverás a sospechar
que Dios ha vuelto a cambiar de bando.

Brooklyn, Nueva York, 10 de diciembre de 2014


domingo, septiembre 18, 2016

FELINOS VEGANOS


¿Adónde vas, compañera, pisando las altas flores del jardín de la pantera que pasó su vida entera pintándolas de colores? ¿Por qué corres, compañera? ¿Por qué maltratas el llano que segó la negra fiera y bañó con regadera para cosechar buen grano? Huye pronto, jovenzuela, cruza el campo de labranza fuerza el trote hasta que duela, hasta desgastar la suela pues su zarpa ya te alcanza. Tu sangre vuela hacia afuera, tus vísceras ven el mundo, por ese tajo profundo que eliminó la frontera entre vivo y moribundo. Muchacha de cuerpo roto presa de cuervos y ratas víctima de sueño ignoto sin poder salir por patas: no volverás a asaltar sus lindes, campos, su coto porque a la tierra te atas sin poder resucitar. Felino vegano, mata: te tienes que alimentar.


martes, septiembre 06, 2016

TERTULIA "EXILES". LORCA: ¿MITO O REALIDAD?

El pasado sábado 3 de septiembre tuve el honor y la fortuna de ser invitado a la primera sesión de la renacida tertulia "Exiles" promovida, organizada y coordinada por Leo Zelada, muy interesante escritor de origen peruano pero de proyección hispánica total. Las impresiones que me dejó fueron magníficas no ya sólo por el gran nivel de los y las participantes, sino por el importantísimo hecho de que puedo afirmar que nadie se sintió ignorante o "pequeñito" ante semejante despliegue de conocimientos, ya que las ideas y datos vertidos, amén de altamente didácticos, fueron asequibles para cualquiera no versado en literatura o simplemente no estudiante/estudioso de la misma, como es mi caso. 

Creía que el título de la obra invitaba al debate incluso más de lo que en principio pudiera parecer, que no era poco: Lorca: ¿mito o realidad? y a lo largo de dos interesantes horas de charla e intervenciones comprobé que mis sospechas al respecto tenían fundamento. Al margen de cualquier comentario político o ideológico (que era lo de menos) fue bastante apasionada la "lucha" mantenida entre los partidarios del Romancero Gitano (y tal vez colateralmente, el Llanto por Ignacio Sánchez Mejías) y quienes prefieren Poeta en Nueva York. Podrán intuir los lectores de mi obra que mis querencias por el Romancero son más que evidentes (tanto por extracción social como por mi eterna defensa de la poesía popular -o mejor, de LO popular- también en manos de autores/as digamos "cultos"), pero lo cierto es que no quise entablar un combate más allá de lo estilístico-estético-práctico porque mi conocimiento de Poeta en Nueva York lo reconozco bastante defectuoso: simplemente sigo defendiendo, como mínimo, la mayor capacidad "portátil" del Romancero y su mayor "digeribilidad" frente a la complejidad y hermetismo siquiera aparente de la obra lorquiana durante su estancia en la Gran Manzana. De cualquier modo, se trata de dos obras diferentes y diferenciadas que entiendo imprescindibles para cualquiera que se repute amante de la poesía en lengua española. He de decir que me esperaba estar más aislado en mi defensa del Romancero y fue agradable encontrar a más partidarios suyos de lo que pensaba.

La faceta de Federico García Lorca como dramaturgo también se trató en la tertulia con cierto apasionamiento por parte de algunos asistentes que forman parte del mundo del teatro y la actuación. Sin embargo otros contertulios, como el propio Leo Zelada, lo consideran un dramaturgo correcto e interesante, pero no más allá. Habiendo leído una parte substancial de su obra teatral, y por supuesto sin desmerecer opiniones ajenas, estoy tal vez más de acuerdo con Leo en este aspecto.

Pasé, en fin, una agradable noche en muy agradable compañía y espero repetir muchas más veces; este viernes el autor a tratar será Charles Bukowski... casi nada.

Resumiendo: tertulias como "Exiles" hacen grueso favor por la difusión de la literatura española, hispánica y universal. Un placer y un orgullo el haber sido partícipe en su renacimiento.

lunes, septiembre 05, 2016

SEPTIEMBRE

Ahóguese el verano
en el interior de las ostras,
préndase fuego al otoño llenando de azufre las esquinas,
abaláncense los astros sobre el vacío,
agonicen las lápidas entre la tierra que las asfixia,
descompónganse los violines de las laderas,
despierten los volcanes
obligados por convenio laboral,
exprópiense las almas deudoras,
estudien los bárbaros las leyes del dolor,
déjese caer al vacío la caja de los truenos,
desconfíe el soldado de su corbata desequilibrada,
cíñanse los derrotados la corona inesperada de la necesidad,
trátese de sonreír al césar, al pan y al círculo vicioso,
recuérdese que esto ya no es un simulacro, una pesadilla o una falsa indigestión de ocio.

Pero lo más importante
es mantener
la seriedad ante el problema:

el optimismo artificial
puede ser una burla excesiva

ante duras encrucijadas.