EXPOSICIÓN DE MOTIVOS

Las altas esferas nos miran con paternal complacencia. De lo que no son conscientes es de que nosotros, pequeños y escasos asteroides en plena explosión demográfica, cuando giramos a su alrededor, no lo hacemos dócilmente. Les escrutamos, les estudiamos. Una y otra vez. Aunque ya tengamos demasiado vistas sus superficies leprosas y salpicadas de chancros sifilíticos. Simplemente nos estamos reproduciendo, poco a poco. Estamos esperando el momento ideal, que acontecerá el día más pensado, cuando a la ocasión la pinten con rastas hasta la mismísima culera, para lanzarnos sobre sus sorprendidas caras. Algún día caeremos como hierros al rojo vivo sobre sus cordilleras podridas. No habrá coordinación, será una lluvia ácrata, un chubasco irregular y Aleatorio, sin una política definida. POR FIN.

Nuestros cerebros serán meteoritos de todos los colores. Eso es lo de menos. Caeremos a su derecha, a su izquierda, en sus bancos y en sus politburós. En sus templos, en sus logias, en sus sedes del partido, en sus Casas del Pueblo. Lapidaremos mentalmente sus Cuarteles Generales, sus centros de comunicaciones monodireccionales. Pianos de Jerry Lee Lewis sin teclas berreando silenciosamente "Great Balls of Fire". Eso seremos.

Pero mientras tanto, seguimos aumentando la familia. Se engrosa el cinturón. Es una batalla entre la mitosis asnal y la del pensamiento auténticamente libre.

Y se acabó el "si Dios quiere". Habremos de querer nosotros. Porque, llamadme loco, eso es lo que creo que Dios quiere: mujeres, hombres, personas actuando por sí mismos... con el pensamiento verdaderamente libre.

Firmado: una bomba nuclear tranquila.

jueves, agosto 18, 2016

SOLEARES (30-VIII-2005)














Sopla brisa en la mañana y las flores se marchitan en mis ojos y ventanas. Silba el viento de Poniente viejos himnos militares que hacen llorar a la gente. Canta el viento de Levante acompañado de coros melodías inquietantes. Se ocultó el sol con temor y alegre, imita la lluvia percusiones de tambor. Ya caen en picado vuelo las gotas, y duros rayos garabatean el cielo. "Despertarás tempestades" -Ya me lo dijo un marino- "cuando escribas soleares".

viernes, agosto 12, 2016

OTRO EPITAFIO



Aquí yace un albanés
que jamás pisó tal tierra,
aquí yace un montañés
marinero, que se entierra. 

Fue de la brocha al pincel, 
y del tanque a la carreta, 
de los óleos al pastel, 
de autobús a camioneta. 

Microcrecieron sus pies,
ultravivieron sus penas,
metabebió whisky inglés,
postincumplió sus condenas. 

Dejó su vida a deber
a quienes lo conocieran
por prestarle su saber 
como si lo mereciera. 

De un buen hombre, de un buen ser
reposa aquí la osamenta,
de un exhumano amateur
que huyó sin pagar la cuenta. 

Que estuvo pero no fue,
pero se fue un día cualquiera
tras dar un salto de fe 
y caer en la escombrera.

jueves, agosto 11, 2016

APOCALIPSIS COMPARADO

Esto es un mensaje desde el Planeta Hantuste,
más próximo al suyo de lo que se imaginan.

Escuchen, tenemos problemas.

Los dioses ya no son tan imprudentes
como para acudir a una llamada fortuita
efectuada desde una cabina sin la correspondiente licencia.

Las águilas ya no liban las ortigas,
no cabalga la tenia junto al tábano
en busca de aventuras de parásito desenlace.

Cualquier alimento protesta
cuando toma conciencia de su destrucción
al ser masticado sin demasiado afán.

Los intestinos se rozan,
desconfiando el uno del otro,
insultándose a escondidas por su mutua ineptitud.

Las guitarras se declaran en delay indefinido,
se encasquillan las pistolas frente a sus amos,
las llaves toman los hábitos, quedamos cerrados por dentro.

Cada tecla es un ladrillo más
en el castillo de los complejos de culpa.
Agonizan nuestros tejados y nos sentimos orgullosos.

Nuestros cuellos,
nuestros cuellos,
nuestros cuellos yacerán malditos
rotos de tranquilidad al contemplar el ocaso.

Pero esto no es una llamada de auxilio. No.

No nos ayuden. Huyan. Huyan de sí mismos.

Cuanto más lejos mejor.

P.D. Corten el cable rojo.



lunes, agosto 08, 2016

REALISMO NADA LIMPIO I

Este calor espantoso,
estas moscas que me persiguen como fans de mierda,
nutren mi urticaria
mientras espero en esta esquina sin sombra.

Cada vez me resulta más difícil rascarme
desde que las uñas
empezaron a resultar más útiles como alimento
que como alivio cutáneo a mi delirio.

Además, ahora el dolor es constante
al forzar estos muñones dactilares sanguinolentos
a lijarse contra estos brazos secos:
hasta diez padrastros furiosos
eyaculan su ira por cada borde de mis dedos.

Cada vez me es más complicado morderme el labio
(y, desde luego, morder los ajenos)
desde que las últimas cuatrocientas madrugadas hice de mis fauces
una fábrica de polvo de sarro y caries.

Empujo con la lengua cada borde inflamado
y tiño de rojo las flemas densas y pegajosas
que saltan al ruedo bajo el paladar entre carraspeos nerviosos:
no pienso escupir mi desayuno, comida, merienda y cena,
no pienso escupir mi anestesia ni mi pasatiempo.

Me aburro,
ando a la búsqueda de vello infectado
en cualquier parte del cuerpo,
un lugar donde apretar hasta oír ese tac
ese anuncio de trofeo en forma de pus y bulbo,
de pelo retorcido y húmedo agonizando sobre mi índice.
Parece que tendré éxito
si me sigo explorando las ingles:
ya noto varios bultos, varios volcanes aún vírgenes
dispuestos a entregarse a los encantos de mis yemas.

Saco la lengua y arrugo el gesto durante la operación,
varios goterones burbujeantes salen a ver mundo
y se unen a la colección de lamparones de mi camiseta.

Sigo esperando en esta esquina sin sombra.

Soy una esponja estrujada sufriendo una hemorragia en cada poro,
un museo ambulante de venas masacradas,
esperando sin remedio a que un Mercedes blanco
o cualquier carromato destartalado
me lleve allá donde mis problemas
se solventan
a golpes de aguja
y correa desgastada.

Pero no se lo contéis a nadie.

martes, agosto 02, 2016

BLUES DE KABUL XV: COÁGULOS


(Óleo de Miriam Salgado)

Al habla Émile Hezerrec.

"Esta es mi niña", me dijo.

Y la luz de la terraza
pugnando por derretir los coágulos en su gesto
me la mostró, gritando desde el cielo al balcón.

Hablaron sus cuencas,
repletas de vida precaria.

Respondí:

con empuje, alejamiento,
tan sólo para tomar impulso
y comprender
que tras su mirar ojigigante,
-paradójica aliteración-,
poco de carcajeante se encuentra,
pues no hay risa al traspasar sus esferas.

Breve y violenta fue la percepción
de su palpitar tierno e imprevisible,
ese reclamo de enfermedad y miserias,
aquel fustazo de realidad presente
usurpando las caricias de una justicia extinta
que de ciega y sorda, 
no escuchó los clavos entre carne y madera.

"Esta es mi niña", me dijo su madre.

Y nosotros,
que Dios nos perdone,
somos sus despreciables padres.

Corto y cierro.

viernes, julio 29, 2016

BLUES DE KABUL XIII: HE VISTO.

Al habla Walter Widgett.

He visto 
su bazo atravesado
por riadas
de cucharas sucias
extractoras de almas.

Ni un dedo espectador
ha ejercido su deber 
de articulación.

El brazo ejecutor 
se encarama entre hematíes
y saluda.

Estoy en medio de un bodegón,
en tiempo real,
con llovizna en los zapatos,
recordando a esos jodidos mentirosos de grado 33
que aseguran
desde sus obradores de embustes
que vivimos en un país
seguro hasta la muerte.

Los cobardes tienen cada vez
menos margen para la indiferencia
y su reproducción frenética
atrae a los insectos.

El cordero
no sabe qué responder
cuando es cordero.

Espero al menos
que si me comen
se acuerden de mí
desde el resto incómodo entre muelas
hasta el alambre de espino en que me convertiré
y que su cuerpo
habrá de expulsar

cagando.

Corto y cierro.


jueves, julio 14, 2016

BLUES DE KABUL XI: PAPEL

Al habla Émile Hezerrec.

Libros gordos,
libros gordos.

Al pecho.

Por si viene a por mí la Policía del Pensamiento
y abre fuego sobre mis escasas carnes.

Soy un blanco fácil,
dispárenme.

Ustedes. Tan armados como desalmados.
Dispárenme, cobardes.

Que las páginas me harán de venda,
de gasa,
de esponja,
de excusa para no acudir mañana a mi cita con la vida
porque estoy muriendo
con árboles tatuados fundiéndose contra mi pellejo.

Sí. Estaré muriendo cálidamente inocente
mientras unas balas siempre culpables
pasarán sin llamar.

Demasiado tarde.

Cuanto más se me escapa el aire
más apesto a alma libre,
muchos más espíritus apostarán sus cuerpos,
y con ellos cada vez más fuerte
les golpeará en sus caras el martillo de herejes
que forjaron para tratar de callarnos.


Corto y cierro.

domingo, julio 10, 2016

BLUES DE KABUL X: CIRCULAR INTERNA DEL MINISTERIO DE LAS IDEAS


Al habla Juan López de Erraun.

Imagínense. Si yo he pensado en esta idea, imagínense, Dios pensó en ella mucho antes: ¿Puede Dios llegar a pensar que rige sobre Él un Ser Superior, otro Dios que creó a Dios? ¿Y Otrosobre Éste? No sé cómo lo habrá resuelto el Altísimo, pero yo opino que Dios no sólo es Eterno, sino que, además, es infinito en Su Superioridad.

Infinito. Cada conciencia trata las ideas que recibe de una manera exclusivamente suya, que copulan con ideas previas y paren más ideas, que paren más ideas y así hasta el infinito, pero que, en su máxima pureza, mueren con tal conciencia.

Pero tengan esto en cuenta durante su labor:

Existen ideas buenas,
gente con mala idea,
felices ideas, ideas estúpidas.

Ideas peligrosas, ideas sorprendentes
inesperada idea o demasiado previsible,
ideas de utilidad, ideas contraproducentes,
ideas a la vista, o ideas invisibles,
ideas que se olvidan, ideas recurrentes
hay ideas derrotadas, hay ideas invencibles
ideas desechables, ideas imprescindibles
original idea e idea abochornante.

Pero...

Piensen en esta idea de forma ineludible:

Luchar porque la idea de Idea no se pierda
Ideas de provecho mejor que ideas de mierda
Mis ideas de hereje, o sus ideas paganas,
ideas de derecha junto a ideas de izquierda

Y es que sean lo que sean
son todo ideas humanas.

Corto y cierro.




viernes, julio 08, 2016

BLUES DE KABUL VII: SHOCK TO THE SYSTEM


Al habla Kurt Schlendermann.


Para ustedes sí.

Pero para mí
el ruido de los hielos apareándose en el cóctel
no es suficiente para ocultar el ruido de cada nota
del imparable Blues de Kabul.

Cada vez que sorben de la pajita,
hundiendo los hocicos entre dos ridículas sombrillas pigmeas
se regalan los oídos
y resguardan su cara de las astillas de hueso.

La metralla es errática, caprichosa, imprevisible
pero muy territorial.
Por eso ustedes,
cuando su líquido mejunje de placer les llega al bajo vientre
 no mean sangre ni keroseno ardiendo.

O eso creen.

Pero el Blues de Kabul sigue amputando piernas
a gran escala,
a escala pentatónica,
escalonadamente,
escalofríos rojizos, polvo, mierda,
otro muerto zarandeado por la detonación y el olvido
bajo la mirada de un sol indolente y laborioso.

Sí.

El calor es más íntimo que nunca
en los picos de los buitres
que abrasan los muñones 
de los cuerpos mudos y moribundos.

Torsos aligerados de extremidades
tienen todo un horizonte mellado ante sus ojos.
Son caracoles con estela de sangre
con todo una estepa
donde poder dejar aparcadas sus vidas.

Ni una marca, ni una tumba, ni un homenaje;
se llevan el recuerdo que juraron proteger.
Porque fueron entrenadas para ello.

Y ahora, sin embargo, ustedes y yo
somos conscientes del mundo,
del disgusto de sus giros, vueltas y trepidaciones:
 toca enfrentarse al mármol,
toca vomitar,
toca asumir que cada vez estamos
más solos por dentro.

Es lo que hay,
pero aunque haya caído en combate
antes de llegar al lavabo
hoy tampoco pediré ayuda.

Corto y cierro.

martes, julio 05, 2016

DE MADRID AL CIELO





-I-

No sé cómo decirle a Patrick
que yo tampoco tomo drogas
y que por ello será difícil sentarse a jugar
con nuestros amigos.

Ya bastante difícil ha sido sincronizar las mentes entre él y yo.
De hecho, lo extraño es que haya contestado a mi llamado
una leyenda que respira tan fuerte y que me cae, en el fondo, tan mal.
Pero sin él no me hubiera atrevido.
"Eh, sureño", me dispara,
"va siendo hora de irse yendo por esos cerros".

Maldito Patrick y bendito su apellido...
nunca nadie me había llamado así.
Pero él es él.
Y yo una puta y griega y una o sin hache
pero estallando de admiración.

Se alinean los astros a nuestro antojo
y se abren las escaleras hacia los cielos.
Que resultan ser mecánicas:
renovarse o morir
incluso al morir.

-II-

Jesús ha decidido no acudir a la cita,
tan harto de impertinentes como nosotros,
pero no ha puesto trabas a la celebración de nuestra timba:
sabe que en verdad somos buenas personas.

Aun así, he dejado encima de la mesa de Su despacho
una solicitud de indulto para Jeanne Hébuterne.
Espero que me haga caso. Era tan guapa.

Patrick dice que soy un poquito imbécil,
pero sólo un poquito.
Me sonríe al modo irlandés, al modo de una estrella del rock:
sé que está gratamente sorprendido de mis actos.
"Nos están esperando", comenta
mientras me toma del brazo en dirección al salón.

Estoy tan emocionado.
¿Quién será nuestro crupier?

-III-

Short table y bebidas para todos. Se puede fumar.
¿Os he contado que vamos a jugar un torneo
con mil quinientas fichas?
¡Solo puede quedar uno!
Y todos han acudido.
No puedo negar que se me enfrían los pies sólo de pensarlo,
pero el honor a veces se honra soportando inclemencias.

Jim me saluda con tono de escombro,
"encantado de conocerte", musita,
"¿tienes tabaco rubio, hermano?"
Y sí, por supuesto que tengo.
Everybody smokes... in Heaven.

Fumamos mientras esperamos al resto de los asistentes.
A Patrick no le hace ninguna gracia. Ni esperar
ni soportar nubes de nicotina y alquitrán cerca.
Pero incluso él ha inclinado la cabeza al ver a Jim.

Aquí está, por fin, Tino,
incluso más genial que en tiempos de sangre y carne en su sitio.
"Gracias por entenderme, niño". Me abraza y me sonríe.
En el Cielo no se debería llorar, pero sólo estoy de visita.
A Patrick le fascina "el otro sureño, el del cabello de colores".
Joder, va a ser una velada única.

-IV-

Y ahora es el turno del llanto de Patrick,
cuando siente, entre nervios, la presencia de James,
su adorado James,
que blande un cigarrillo y un mirar grandilocuente
al cruzar el umbral.
Su admiración es tan mutua que invade la estancia
y atrae a los dos que faltan para cerrar la mesa.

Federico y José Antonio han dejado de fumar, dicen,
porque aún notan el plomo del odio en sus pulmones
ochenta años después de aspirarlos por obligación.
Piden un par de Gin Tonics y van tomando asiento.

Ya sólo falta el crupier, que, según dice Jim
está en la habitación contigua componiendo canciones.
"¡Este Kurt es incorregible, como su espalda y la tuya!"
Todos reímos. y al carcajear,
mis hombros dan toda la razón al eternamente joven poeta.

Ya tenemos aquí al yanqui que sorprendió a Dios
afirmando que era gay. Y qué.

Todos en posición de combate. Que empiece el espectáculo.

La Tierra sigue en llamas, pero vamos a cometer el pecado
de olvidarnos de ella por un momento o dos.

-V-

"Heaven knows I'm miserable now", murmura Patrick
al perder la mitad de sus fichas en la primera mano
frente a las dobles parejas ases-damas de Tino.
Pero Tino se confía, y arroja su caja frente a Federico,
siendo el genio astur el primero en sentarse en el sofá del fondo,
y haciendo del inmenso granadino el chip leader de la mesa.

Se consumen litros de cócteles a cuenta del Altísimo,
pero el pulso se niega a temblar en cada apuesta que se detona.
El humo es tan azul como amable en su textura
y los filos de las cartas se dejan acariciar por él.
La cuestión es,
¿hacia dónde irán sus suaves e ingrávidas correas
si estamos tocando techo?

-VI-

Hay jugadas que es mejor enviar al desguace,
y James sabe demasiado de vehículos destrozados.
Kurt ha repartido golpes de suerte, de toda condición;
acero templado para mí,
y un cargamento de plata de ley ha recibido Indiana.

Hay aventuras mortales que es imprescindible vivir.
Por eso estoy aquí, ¿no?

"Amigo, nunca serás un líder,
tal vez te incomode el hambre,
tengas el sueño en números rojos,
y estés ahí abajo más años de lo previsto,
pero no tendrás necesidad de esforzarte en demasía
en ser feliz.
No quejarse por ello sería una excelente opción".

Tras su sentencia, y mientras me retiro del torneo,
José Antonio me contempla henchido de honestidad y buenos deseos
sorbiendo con extraña majestuosidad su enésima copa.

Federico se acerca a estrecharme la mano:
"Sé punk, sé infrecuente, amigo mío, sigue siéndolo,
las circunstancias no me acompañaron por la puerta adecuada
y sólo he podido imaginarme bajo pellejos como el tuyo,
en medio de la calzada, esquivando ortodoxias. Aprovecha".

No me cabe duda alguna
de que hay sonrisas, como la suya,
que generan en el espíritu
el más hermoso placer que una directriz a seguir
puede proporcionar.

-VII-

Convine con Patrick antes de mudar brevemente de plano
que en caso de ser ambos eliminados sin llegar a la final
nos retiraríamos discretamente de vuelta a nuestras extrañezas tangibles,
que nos enteraríamos del ganador en nuestro último mañana.

El conocimiento excesivo, con demasiada frecuencia,
crea en mí un paño áspero de angustia.

Y es precisamente Patrick el tercero en hacer del aire
su único e insuficiente respaldo tras el tapete.
Entretanto, mi conversación con Tino ha sido inolvidable.
"Chico, que mis confesiones nunca salgan de las alturas"
me pide, y pienso respetarlo mientras no se me enfríe el cuerpo.
Y aquí me tienen, dejándoles en compañía de la curiosidad
en lo que a tal materia se refiere.

Jim, Federico, James y José Antonio
luchan por no quedar fuera de la burbuja
en el momento en que estalle
y Kurt proclame, con su voz nihilista y quebrada
a los tres finalistas
que se disputarán la victoria.

Victoria...

¡Que no quiero verla!

No, no quiero verla.

-VIII-

"Nos despedimos sin saber qué hubiéramos ganado",
piensa mi compañero de viaje al salir.

"Y qué más da, Patrick", replico.
"Nadie se siente derrotado tras días como éste"

"Steven Patrick es mi nombre completo", me confía.

¿Acaso se piensa que desconocía ese dato?

Ah, ahí está el ascensor.

Hay buen gusto hasta en el hilo musical
y en nuestras caras de circunstancias:
"Pretty Dress", de Rosie Thomas.

*HA LLEGADO A SU DESTINO*

Y volvemos a notar hormigón bajo nuestras plantas,
nos rebautizamos con la nube de polución al caer,
Steven Patrick se aleja, camino de alguna parte, pero antes comenta:
"del Cielo a Madrid".
Tengo que responder sin mirarle a los ojos y me despido diciendo:
"Sí.
Es Madrid.
El suelo."





miércoles, junio 29, 2016

BLUES DE KABUL VI: BENDITA ALUMINOSIS

Al habla Walter Widgett.

Tercer y último aviso del despertador.

He vuelto a ponerme en pie 
ayudándome de la ropa tiesa en la silla junto a la cama.

Añejas y sucias, 
nunca se me rasgarán las vestiduras
de lo que tú llamas manifiesta obsolescencia
y yo
obstinada invencibilidad.

El éxtasis de la linterna
ha espantando la sombra 
que hace viejo lo clásico.

Estas botas pueden pasar sin betún,
estos calcetines aguantarán el tipo.

Y esto, 
esto...

Esto no es una camisa, 
es una cordillera de arrugas
coronadas por manchas y polvo,
es un cuello a la funerala,
un templo de sudor,
una zona catastrófica pendiendo de una percha,
el pellejo volátil de un ahorcado incómodo
que hoy volverá a ser miseria
cubriendo escuálidas miserias pálidas.

Esta colonia sin duda
potenciará mi masculinidad.

Tambien este after shave
aunque no tenga intención de afeitar
esta carrera de hormigas.

Todo correcto...

Todo correcto, sí. 
Y si no lo estuviera...

Qué no soluciona una sonrisa a tiempo
frente al cristal rancio y empañado
que gritaría de espanto si pudiera
al notar sobre sí ese festival de caries y encías palpitantes
que me empeño en restregarle entre risas y halitosis.

La campana del microondas susurra en la lejanía.
Primer y único aviso.

Dejemos calmarse el magma en la taza
mientras comprobamos los bolsillos
y me cepillo inútilmente una dentadura condenada.

Con calma.

Y, efectivamente.

Otra vez llego tarde.

Otra vez mi yo matinal en plenitud.

Otra vez vuelvo a ser 
como un examen de desarrollo con mala caligrafía
a ojos de un viejo profesor 
sin gafas y con presbicia:

Incorregible.

Corto y cierro.




martes, junio 28, 2016

BOATS AND BIRDS

BOATS.
Que soy el timonel de un barco
en tu mar de esperanza
que quiere navegar
por el canal de tu sonrisa.
Que habré desembarcado
en tu playa cuando me pidas
que fondee mis caricias
en la bahía de tu espalda.
BIRDS.

Me pides una bomba
para acabar con el mundo.
Me pides una explosión
para mutilar la distancia que nos aprieta el ánimo.
Si existir mata en cualquier caso
quieres que nos matemos lo más bonito posible.
¿Qué tramas?
¿Qué amas?
No lo sabes
y tras el disgusto inicial
matizas el caos
que brota caliente
de tus gestos de desesperación.
Por eso también pides gatos mansos
ante pájaros insolentes,
vida en ciudades de alegría derretida,
saltos ilegales en el tiempo
e imposibles soluciones a pruebas de fuego.
En cuanto a mí...

Yo sólo pido una bisagra
que doble la piel de la tierra que nos separa
aunque sea por un instante cada madrugada
que nos deje besarnos
con bocas de par en par
hasta que el quicio aguante.
Hasta que podamos
volver a robarnos el aire el uno al otro
mientras dormimos,
tercos y soldados
como tanto nos gusta.

martes, junio 21, 2016

BLUES DE KABUL V: REFLUX

Al habla Émile Hezerrec.


Por favor, discúlpenme,

pero no veo el momento de detenerme.

Navego en esta época
pero remo hacia otros tiempos.
Aunque los arañazos en las palmas de mis manos
sean zanjas para las astillas de la madera que empujo
ante el aplauso hipócrita de admiradores reprimidos.

El público que se queda en la costa
sabe cómo no mojarse,
sabe cuándo apartarse,
sabe cuándo correr y callar
si la mar se pica
y la sangre entre árboles muertos
sabe más salada que nunca
cuando me salpica el rostro.

Me van a perdonar si concedo el mínimo valor
a los ánimos infundidos por voces resguardadas
 mientras huyen y me dan la espalda.

Me van a perdonar también si cuando alcanzare tierra firme
escupiera sobre sus aplausos aburguesados y ociosos.

Incluso me van a perdonar
si trato de cortar sus brazos a golpe de hacha
por ser autores de ovaciones frívolas a gente honesta
y de sinceras ovaciones a gente falsa.

Van a tener que perdonarme,
aunque no me importa si no lo hacen:
yo nunca me he concedido esa gracia
y no voy a exigirle que completen
una tarea aún imposible para mí
a gentes cobardes e incompetentes.

Por favor, discúlpenme,

pero ustedes, los halagadores y los putifans,
los groupies de emociones de digestión facilona,
para mí,
siempre serán heces resecas
porque nunca,
nunca jamás
se mojarán por nosotros.

Corto y cierro.






lunes, junio 20, 2016

SIMPLEMENTE

Se puede expresar de muchísimos modos,
maneras
y formas:

Guillotinas cárnicas y diafragmas cobardes.
Muros de contención del asco y del remordimiento.
Paraguas cargado de gotas enemigas en su concavidad.
Pájaros demasiado charlatanes dormitando bajo un trapo.
Puertas selladas del laboratorio cerebral durante el crepúsculo.
Los extremos sellados de una uve demasiado informativa.
Gacelas hipócritas que saludan tras la mandíbula cerrada de una leona.
Animales domesticados cansados de chocar contra su pared levadiza.
Armaduras diseñadas para ejecutar las soluciones más pusilánimes.

Resumiendo: se puede amortiguar la culpa con palabras superfluas.  

O,
simplemente,
podemos decir
que deberían darnos vergüenza
tus ojos y los míos 
cuando los cerramos
y blindamos sus párpados
ante nuestros recíprocos sufrimientos.

miércoles, junio 15, 2016

RITUAL EVOLUCIONARIO III

Bienvenido de nuevo a tu asistente clandestino de resolución de dudas razonables.

¿Sigues sin encajar? ¡Maldita sea!

Tal vez ya te hayas dado cuenta de que arrepentirse o decepcionarse no sirve para quebrar las vigas de tu situación actual, sino simplemente para escoger mejor el material de la estructura de las siguientes plantas de nuestro edificio vital. Nunca es mala idea escarbar entre nuestros cimientos para saber cómo hemos llegado a ser lo que somos. Pero siempre teniendo presente que es eso, el presente, lo que prima y no el pasado que desenterramos, que sólo deberíamos emplear para entender la tarea que patalea entre nuestras manos y, a ser posible, no tratar de reproducirla estúpidamente.

Aunque a veces el ayer desconocido nos ciega, vuelve a estar de moda y sale del cajón, sonriente y dicharachero como si fuera un soplo de aire fresco en nuestras vidas. Muchas veces porque se trata de un pasado no vivido, un pasado de oídas, un pasado cronológica y temporalmente lejano. Bucólico, mitificado. Victimista. Culpando a otros de los lodos y fangos que nos cubren e inmovilizan.

Y ahora es cuando de la carcoma nacen el rencor y los dirigentes dispuestos a parasitar con la anestesia del halago y el mesianismo. Palabras sencillas, estadísticas falseadas. Generalización socialmente aceptada en universidades de tabernas y botellones. En cenas y reuniones familiares. Espantoso y previsible.

Te has frotado los ojos y, al dejar de hacerlo, te has visto rodeado por La Masa.

El ayer revisitado por los Mesías y aprobado por la Masa nos vuelve estables persona a persona y castra estúpidamente a la Masa. Eso, que piensen ellos, los Mesías, que preparen ellos el alimento para nuestros oídos.

Los Mesías de la Masa sólo buscan crear más Masa y no dudarán en seguir mintiendo y mutando. Masivamente, claro.

Pero no todo es unidad y monocromatismo arcoiriscente, no.

Mientras la Masa se expande, es cuando aparecerán los refractarios. Siempre aparecen. La Masa los llamará, simplemente, "Locos".

El Loco será quien reciba todas las miradas y ni un solo aplauso. Tampoco los pedirá de quienes realmente son indignos de chocar las palmas en su honor. Les basta con ser ideas asediadas en cada una de las que en otro tiempo fueron conciencias individuales de La Masa.

El Loco, en el mar, será poca cosa, pero será el único consciente de que no es mar. La conciencia del Loco es enorme, más grande que cualquier océano que se puedan imaginar los Mesías de La Masa.

En los tiempos que corren es un peligro ser realista, pues el realismo tiene precio puesto a su cabeza.

Y el realista es peligroso. Se le tacha de Loco, se le señala con el dedo. Se le insulta.

El Loco se convierte en un disidente aunque nunca haya querido serlo. La Masa le obliga. Porque el Loco es un peligro para los recolectores de almas desecadas para la Masa.

Y los Mesías envían a los Comisarios Políticos de la Masa en busca de los Locos que no sólo no se esconden, sino que se obstinan en aflojar las filas de las escuadras de la Masa.

Entre esos Locos puede que estés tú y lo sabes. Sólo pensarlo puede ser motivo de sospecha.

Ya vienen a por ti.

Sí, ya vienen a por ti.

Ya están aquí.

Y entonces, mientras te rodean, reflexionas. ¿Eres un auténtico Loco?

Quien intenta convencer a un auténtico Loco para entrar en la masa es un fracasado.

Quien fuerza a un auténtico Loco a convertirse en masa, es un perfecto miserable.

Quien consigue doblegar a un auténtico Loco para convertirlo en masa es un fracasado y un perfecto miserable.

Pero tenemos una mala noticia para los Inquisidores. Siempre las hemos tenido, en realidad.

Y es que en algún lugar de la Masa, en algún punto de su triste planicie gris, yacen los manantiales de la Locura.

La heterodoxia germina entre los resquicios de la resignación que los Comisarios Políticos de la Masa no alcanzan a limpiar y esterilizar. Porque pueden estar en cualquier parte. Y en cualquier lado brotan.

Las ideas, las opiniones, la sangre de los Locos serán siempre escasas, pero tan necesarias como eternas. E imparables.

Porque la máquina evolucionaria sólo necesita de pequeñas piezas exactas 

para seguir funcionando,

para hacer sonreír, de vez en cuando

a los rostros fósiles

incrustados en la Masa

y seguir una y otra vez,

siempre diferentes,

siempre necesarios,

siempre atentos,

generando células incombustibles

de nuevos Locos que,

probablemente, al igual que tú

aún no saben que lo somos.