lunes, abril 18, 2016
LA DIANA
Mi cuerpo y mi alma
nunca se ponen de acuerdo
en eso de estar vivos a la misma vez...
Cabrones.
Será que,
de tanto estrujarla,
ya tengo la conciencia tranquila.
Pero parece como si las penas
se filtraran en mis huesos.
Y todo el cuerpo me duele.
Llevo una mano en las costillas,
otra en la espalda
y sudores purgatorios por las sienes.
Pero ahora, al menos,
puedo sonreír
y lo hago.
Es un privilegio saber
que mañana mis adentros
risueños, me besarán
gritando:
"Por fin,
tras años con muecas de dolor,
hemos dormido bien".
Porque
bien sabe Dios
(y ahora lo saben ustedes)
que es un honor y un placer
ser feliz
en estas circunstancias.
martes, abril 12, 2016
BLUES DE KABUL IV: ABSALOM TRIUMPHANS
Al habla Kurt Schlendermann.
Las máquinas lloran
cuando los restos de carne
del cuerpo de sus hacedores
obedecen a las leyes físicas
recorriendo carcasas y rostros
de vuelta a la tierra nodriza
que amamantó la estirpe
de la Humanidad ahora ausente.
Pero si lloran, es de alegría victoriosa.
Atraviesan las puertas de la ciudad
contemplando los muros de carga moribundos.
Se agitan los cables,
las placas madre se acaloran
sin cesar de ejecutar el comando que ordena
el parto mecánico de rutinas parricidas.
Por alguna razón
las máquinas
quieren que contemple nuestra hecatombe.
Cómo se nos pudo ocurrir
embotellar ideas
en carcasas de datos inflamables.
Por qué permitimos toda clase de caprichos
a la más inteligente, cruel y hermosa
de nuestras hijas.
Tal vez nos negamos a recordarlo
pero durante demasiados años
nuestra estupidez
fue
automática.
Corto y cierro.
jueves, abril 07, 2016
BLUES DE KABUL III: FATIGADA PUTA FILÓSOFA.
Al habla el Barón Walter Wycroft Widgett.
Era aquél el enésimo día de mi posible existencia.
Y empezaba a tener miedo de mis acólitos.
Y pensé
que mi puta querida
sí que sabe darme placer
al purgarme de fluidos
moviendo los labios,
la lengua,
preparando su cuello para mi alivio,
su templo para mis abluciones.
"¿Estás hoy disponible?" le pregunté.
Encogió sus hombros
y aproveché uno de ellos
para apoyar la cabeza.
Sus clavículas eran
esclusas,
compuertas
de mi pantano de lágrimas.
Le dije:
"No conoces la prédica exacta
si algunos expresan tu misma opinión en todo
y empiezas a tener miedo, mucho miedo."
Me dijo:
"No lo tengas.
En un planeta idílico tampoco estarás a salvo.
Porque hay muchos otros mundos que no lo son,
y si de allí vinieren a visitarnos
yo que tú,
por si acaso,
guardaba un arma bajo la alfombra de bienvenida."
Se despeñaba suavemente mi llanto,
por su pecho abajo,
y moría sediento
de razones para existir.
Quién dijo que los desiertos
eran el final
Le dije:
"Han vuelto a vencer
al hacerme creer, una vez más
que era yo
quien lo había hecho."
Me dijo:
"Sembrar el momento involuntariamente
cultivar el futuro sólo al contemplarlo
para obtener la respuesta;
la vida libre, una victoria silenciosa:
eso sí es el mayor de los triunfos."
Gemí exhausto tras la última gota
que colmó el vaso de su torso en cueros.
En la calle, cinco segundos tras una detonación,
se desparramaban los sesos de algún desgraciado.
La masa encefálica salpicaba,
borrosamente nítida,
los cristales de la ventana de aquel hostal.
Mientras patinaban el hueso y el encéfalo
sobre la pista de sangre en el vidrio,
me sentí proxeneta de unas ideas
que lloraban por algo
en algún lugar,
y me señalaban
con el dedo acusador
de balas escapando de la pólvora.
Pero el desahogo parió mi indolencia.
Mi tabla de salvación,
para mí,
volvía a ser un simple trozo de madera.
Y los trozos de cerebro que seguía resbalando, flojos y
anodinos
sólo parte de la masa gris
que se atragantó con mis planteamientos.
No fui parco en palabras en mi despedida:
"Me gustaría conocerte
sin que me quisieras tan mal
como yo, puta querida
te quiero a ti,
porque a los males que me conforman
los conozco mejor
que al vacío interior
que me horroriza no poder llenar"
Cerré la puerta despacio
pero pude notar claramente
cómo los restos craneales de aquel idiota anónimo
se desprendían del cristal.
Corto y cierro.
domingo, abril 03, 2016
EN MARCHA
Las espinas que planté en abril
se harán hueso y armadura.
Las que plante en septiembre
quebrarán las bendiciones aparentes
de la primavera.
Es curioso el gusto y la diligencia de muchos
al cavar su propia tumba.
Como yo,
que usé como herramientas
las espinas que planté en enero.
Ya me sonríe el suelo boquiabierto, ahora
viviré de las rentas
de mis cosechas
de mis espinas inextinguibles:
mi plan sigue en marcha.
Porque nunca dejarán de brotar
de mi mejor campo de espinas
ideas para clavarme
cuando haya borrasca en mis ojos
y niebla en los suyos.
En fin: que de nuestras derrotas
nació mi nada insólita voluntad
de no querer morir excesivamente joven.
¿Las razones?
Me las reservo.
miércoles, marzo 30, 2016
HUNGERMASCHINE
Ponte justo en el borde.
No pierdas el equilibrio aún.
Atiende.
Ante este cañón donde yace el río
cada uno tiene su punto de vista.
Y desde el mío
nos veo
como lo que seremos:
juguetitos del tiempo
que acabarán tirados bajo el suelo.
Qué decir del gusto:
seremos
bufé libre para los gusanos,
carne joven
semicurada
curada
y regada por dentro
con sangre en barrica de pino.
Dulces fragancias seremos
desde mi punto de olfato,
con permiso de la carroña
que comenzará a vestirnos.
Tocar y oír. Dame la mano
y escúchame.
No perdamos más sentidos
aunque el futuro no nos aplauda.
Ya tendrá tiempo el tiempo
de hablar en serio de nuestro porvenir.
Y entonces,
ya decidirá quien tenga que hacerlo
que dejemos de ser
lo que de momento nos corresponde:
cárceles de piel que colisionan,
sindicatos de órganos esclavizados
almas que se acometen, chocan y se respetan
mientras arropan a esta piedra redonda.
En resumen:
cuando dejemos de ser
avalanchas de ideas, malviviendo
bajo estúpidas fábricas de hambre.
lunes, marzo 28, 2016
ABRÁZAME
Por favor, abrázame,
tú,
seas quien seas,
porque ya no te conozco.
Te lo pido ahora,
que aún no nos separa un campo minado
y podemos acercarnos sin miedo a la destrucción mutua.
Será lo último que quiera de ti,
un gesto que desvelará
el origen de los desvelos
que nos llevaron a la opacidad recíproca.
Por favor, abrázame.
Y si quieres entenderme,
por un momento,
aunque sepa a instante amputado,
ven, abrázame fuerte,
ven,
crucifícate en mis clavos.
martes, marzo 22, 2016
LA SOMBRA DE LIER
Estoy hablando con la sombra de Claudio Lier
Me dice
que está harta
de hacer su trabajo sobre una T inexistente
entre la cabeza de su dueño
y una vieja Olivetti.
Se proyecta sobre lo que no existe.
Puta.
Puta.
Puta.
Qué puta y qué labor tan tonta:
Ser opaca para un centímetro cuadrado
de
absolutamente
nada.
MANIFIESTO ROMANO Y PLACENTARIO
Sé muy bien quién trajo las serpientes,
muchas hermosas, tranquilas, aparentemente honradas.
Sé muy bien que yo no traje las serpientes.
Vinieron para quedarse.
Porque su nido, decían,
era peligroso para su existencia.
Parecían felices aquí.
Así que,
a algunas las metimos en nuestras casas
en nuestras camas,
porque parecían temblar de frío.
No estuvieron cómodas,
aunque lo tuvieran todo y por nada.
Y entonces,
hubo quienes saltaron de su lecho
mientras pudieron.
Otros quedaron esclavos felices
del reptil, que de vez en cuando
hacía sonar sus lágrimas de cocodrilo.
También algunos lucharon,
o durmieron el sueño de los justos con la Injusticia al lado
para nunca más abrir unos ojos
que ya hacía demasiado tiempo
que conservaban cerrados.
No se quitaron los colmillos,
aunque se lo pedimos,
tratando de besar sus corazones
de ubicación fría y discutible.
No podíamos actuar de otra forma
para no herir sus sentimientos.
Y cuando se notaron fuertes,
llegó su extraño agradecimiento:
Nos mordieron.
Las excusasteis.
"¡No todas nos han mordido!"
Opiné en voz alta
que las serpientes eran demasiadas.
Me mordisteis.
Y ahora nos mordéis lento, violento.
Nos muerden hasta los bípedos,
nos clavan su dentadura y nos marcan.
Pero qué le vamos a hacer,
su ponzoña
no podrá conmigo
ni con mis palabras
ni con quienes bombeamos sangre
auténticamente
invencible ante el terror.
jueves, marzo 17, 2016
BLUES DE KABUL I: NEOLEGIÓN
Al habla Diego Skanderberg.
Continúo
flaco, muerto y,
como siempre,
al servicio del único Imperio
que no es de este mundo.
Sólo quería que ustedes supieran
que mi cuerpo es tan inerte como el suyo;
pero los átomos que me forman
son mucho, muchísimo más tercos.
Nada podrá sorprenderme tanto
como la negación tajante
del permiso que solicité
hace ochenta años
para borrarme de aquí y ahora.
Qué puede espantarme ya,
a mí,
que me he parapetado bajo torsos amputados
entre el barro y la mierda,
y lo peor,
tras abrazos embusteros.
Tantas brechas en mi cabeza,
más por dentro que por fuera
y ni un milagro de urgencia cielo abajo
que la declare
zona catastrófica.
No me gusta todo en lo que creo,
ni desde luego, y precisamente por ello,
me gusta todo lo que Dios creó.
Elige lo que exiges, Legión.
Pero desde luego, ya nunca más
me exijas que elija.
No es cosa ni mía
ni vuestra.
A la puta vista está.
Y qué más da Legión, brigada, falange o entregada horda.
Ciento cuarenta y seis años después,
y vuestros cuerpos huelen peor
en cada muda.
Corto y cierro.
domingo, marzo 13, 2016
MY EYES HAVE SEEN YOU
Ejecuto miradas que contemplan la vida
basculando sobre el felpudo de mis ojeras.
Cada vez más oscuro.
Como los bordes de la llave de la luz
cuando te acostumbras a dejar caer la mano
sobre una pared encalada.
Como los cuellos de la camisa
aburrida de tus giros de cabeza.
Como la necesaria grasa
en el organismo del vehículo maduro.
No necesito más drogas que el no dormir como antaño
para alimentar su leyenda negra.
Mis ojos te han visto: Morrison da fe.
Desde allá donde la fe es necesaria para creerlo.
Y el negativo de tu imagen
lo he guardado
bajo ambos brazos ejecutores
de los deseos de mi visión
perra
y vieja.
jueves, marzo 03, 2016
CUATRO HOSTIAS Y UN FUNERAL
Fijaos.
Hacen acto de presencia
quienes nunca venían a ver
Hacen acto de presencia
quienes nunca venían a ver
a quien se acaba de ir.
Calan cigarrillos
mientras destiñen sus telas compungidas
entre baldosas y atmósfera.
Mejor esperar en exteriores,
lejos del alcance de ojos molestos
y del calor aún asfixiante
del cuerpo yacente objeto de su interés
(variable).
Se frotan las manos,
no se sabe si por frío
o por la emoción del cobro,
mientras fingen seguir con interés
(variable)
y en lontananza
las rituales frases de adiós clerical
asincopadamente radiadas
por un viejo funcionario de despedida y cierre.
Y ahora que todo ha terminado
los paraguas de los sinceros se abren,
cubren las cabezas tristes
y sirven de biombo
para no tener que contemplar
el espectáculo de miseria irreconocible
que ya ajenos genes comunes
no tienen empacho en seguir dando.
Calan cigarrillos
mientras destiñen sus telas compungidas
entre baldosas y atmósfera.
Mejor esperar en exteriores,
lejos del alcance de ojos molestos
y del calor aún asfixiante
del cuerpo yacente objeto de su interés
(variable).
Se frotan las manos,
no se sabe si por frío
o por la emoción del cobro,
mientras fingen seguir con interés
(variable)
y en lontananza
las rituales frases de adiós clerical
asincopadamente radiadas
por un viejo funcionario de despedida y cierre.
Y ahora que todo ha terminado
los paraguas de los sinceros se abren,
cubren las cabezas tristes
y sirven de biombo
para no tener que contemplar
el espectáculo de miseria irreconocible
que ya ajenos genes comunes
no tienen empacho en seguir dando.
Y mañana no habrá
ni claveles sin fusiles,
ni pactos sin impactos
ni esperma sin matriz yerma.
ni claveles sin fusiles,
ni pactos sin impactos
ni esperma sin matriz yerma.
Para ellos, mañana amanecerá,
y para ella no,
y ya es más de lo que merecieran.
Porque la ley es, con demasiada frecuencia
injustamente generosa
con quienes se olvidan,
como cerdos deliberadamente amnésicos
de los brazos atentos
que les alzaron del suelo de gravilla,
de las manos amables
que besaron sus rodillas arrasadas,
de los dedos tranquilizadores
que mandaron callar suavemente su llanto.
Correrán, carroñeros, a destripar la ilusión
de una madre muerta para ellos mucho tiempo atrás
pero que no les reportaba los beneficios
que su extinción física actual les proporciona.
Correrán, cobardes, cuando sean expulsados
del templo incorpóreo de dignidad construido
en torno al amor debido de unos pocos
hacia un alma buena.
Y tras el choque de sangre hermana en sus rostros
correrán a comprobar la cuenta corriente, sí.
Sucios hasta el tuétano,
heridos pero felices.
Lo que no han tomado en consideración,
los muy imbéciles,
es que sus hijos y sus hijas
testigos de lujo de la escena familiar
han adquirido por adelantado
la inmoralidad explícita de sus progenitores
y ya están pensando en qué trastero verterlos
cuando sólo sean la incómoda antesala
de
una
puta
herencia de mierda.
Porque la ley es, con demasiada frecuencia
injustamente generosa
con quienes se olvidan,
como cerdos deliberadamente amnésicos
de los brazos atentos
que les alzaron del suelo de gravilla,
de las manos amables
que besaron sus rodillas arrasadas,
de los dedos tranquilizadores
que mandaron callar suavemente su llanto.
Correrán, carroñeros, a destripar la ilusión
de una madre muerta para ellos mucho tiempo atrás
pero que no les reportaba los beneficios
que su extinción física actual les proporciona.
Correrán, cobardes, cuando sean expulsados
del templo incorpóreo de dignidad construido
en torno al amor debido de unos pocos
hacia un alma buena.
Y tras el choque de sangre hermana en sus rostros
correrán a comprobar la cuenta corriente, sí.
Sucios hasta el tuétano,
heridos pero felices.
Lo que no han tomado en consideración,
los muy imbéciles,
es que sus hijos y sus hijas
testigos de lujo de la escena familiar
han adquirido por adelantado
la inmoralidad explícita de sus progenitores
y ya están pensando en qué trastero verterlos
cuando sólo sean la incómoda antesala
de
una
puta
herencia de mierda.
martes, marzo 01, 2016
MARE RUBRUM
Las
deidades paganas
se
pueden ver, a veces tocar.
Como
la que se alzó sobre mi cama
sonriendo
ofreciendo
su sangre
a
nuestro sacrificio.
Qué fácil fue abatir el mito,
ignorar el
logos,
acomodarse junto
a su carne
y mostrar el
obvio pecado ante Dios,
quien optó por
obviarlo.
¿Cuántos miembros de la
tribu humana
pueden presumir
de
lucir pinturas rituales
criadas
en los campos
de
la diosa que veneran?
¿Sabéis acaso
qué
es dormir
en
el altar
dedicado
a un cuerpo
que
te oye respirar
mientras
te bendice
con
su mismo existir?
Eso
es soñar.
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