jueves, abril 07, 2011
La Gloriosa Historia Militar de Francia.
Probad a poner en Google "French military victories" y pulsad "voy a tener suerte". Os saldrá en inglés, pero yo me he animado a traducirlo y a añadir cosas de mi propia cosecha. Dedicado a los franceses, por supuesto.
GUERRAS DE LAS GALIAS
Perdidas. En una guerra que dirá mucho de los próximos 2000 años de historia militar francesa, Francia es conquistada por italianos (En esta época, llamados romanos). Lo cierto es que en menos de 10 años la Galia estaba conquistada; con Hispania digamos que se tardó más de un siglo (compárese, simplemente, con las famosas Guerras Cántabras, del 29 al 19 antes de Cristo). Por establecer la comparativa, más que nada.
GUERRA DE LOS CIEN AÑOS
La mayor parte de ella, perdida, salvada en el último momento por una mujer esquizofrénica que, inadvertidamente, crea la Primera Regla del Arte de la Guerra Francés: "Los ejércitos franceses sólo vencen cuando no están dirigidos por un francés". Fue santificada...
GUERRAS DE ITALIA
Perdidas. Francia se convierte en el primer y único país en perder dos veces luchando contra italianos.
GUERRAS DE RELIGIÓN
Francia hace el ridículo contra los hugonotes durante décadas. Y al final, París vale una misa. Franceses contra franceses. Tenían que ganar los franceses sí o sí...
GUERRA DE LOS TREINTA AÑOS
Francia técnicamente no participa, pero se las arregla para ser invadida de todas formas. Los franceses dicen que hubo "tablas", basándose en que finalmente los demás participantes de la guerra comenzaron a ignorarla.
GUERRA CONTRA HOLANDA
Tablas. Tiene cojones que 25 millones de habitantes se estrellen contra un país minúsculo. Pero Francia es así.
GUERRA DE LA LIGA DE AUGSBURGO, GUERRA DEL REY GUILLERMO, GUERRAS FRANCO-INDIAS
Perdidas, pero consideraras por ellos como "tablas". Tres tablas seguidas indujeron a los gabachófilos a etiquetar este período como el cénit del poder militar francés. Toma ya.
GUERRA DE SUCESIÓN ESPAÑOLA
Perdida. Esta guerra proporcionó a los franceses la primera calada de un Marlborough, que a partir de entonces, les ha encantado.
REVOLUCIÓN AMERICANA
En un movimiento que se volverá muy familiar para los futuros norteamericanos, Francia lo presenta como una victoria, aunque lo cierto es que los colonos yanquis realizaron la mayor parte del trabajo (más la nunca bien ponderada ayuda española). Esto es lo que más tarde será conocido como "el Síndrome de Gaulle", lo cual nos lleva a la Segunda Regla del Arte de la Guerra Francés: "Francia sólo gana cuando los Estados Unidos hacen la mayor parte del trabajo bélico".
REVOLUCIÓN FRANCESA
Ganada, principalmente debido al hecho de que el oponente era también francés...
GUERRAS NAPOLEÓNICAS
Perdidas. Victorias temporales, debidas, si recordamos la Primera Regla, al liderazgo de un enano corso, que terminó por no ser rival a la altura del Señor Wellington, harapientos españoles y borrachines rusos.
GUERRA FRANCO-PRUSIANA
Perdida. Los alemanes se pasean por París (no sería la última vez), les quitan Alsacia y Lorena, derrocan a Napoleón III, y proclaman el II Reich en Versalles. Todo de una sentada.
PRIMERA GUERRA MUNDIAL
En tablas, pero al borde de perder, Francia es salvada por los yanquis. Por fin, miles de mujeres francesas descubren lo que es dormir con un ganador, pero uno que no las llama "Fräulein". Sin embargo, el hecho de que las fuerzas americanas usen condones, impide una mejora en la sangre y raza gabachas.
SEGUNDA GUERRA MUNDIAL
Perdida. Francia conquistada y liberada por los Estados Unidos y Gran Bretaña, justo cuando estaban terminando de aprender a cantar el "Ich hatte einen Kameraden".
GUERRA DE INDOCHINA
Perdida, según los franceses, por enfermedades tropicales. Seguramente por gripe en Dien Bien Flu...
REBELIÓN EN ARGELIA
Perdida.La derrota constituye la primera derrota de un ejército occidental no-turco desde las Cruzadas, y crea la Primera Regla del Arte de la Guerra Musulmán: "Siempre podemos machacar a los franceses". Esta Primera Regla es idéntica para italianos, rusos, alemanes, ingleses, neerlandeses, españoles, vietnamitas y hasta esquimales.
*************************************************************************************
En resumen: la cuestión que debería plantearse cualquier país lo suficientemente idiota como para contar con los franceses, no debería ser "¿podemos contar con los franceses?" sino más bien "¿cuánto tiempo tardará en caer Francia?"
"Ir a la guerra sin franceses es como ir a cazar venados sin un acordeón; es decir, lo único que dejas atrás es un montón de lastre ruidoso"
("Going to war without France is like going deer hunting without an accordion. All you do is leave behind a lot of noisy baggage.")
O, aún mejor, como se dijo en una ocasión en el Wall Street Journal: "Están ahí cuando te necesitan".
En sólo hora y media de investigación, Jonathan Duczkowski halló las siguientes pérdidas:
INVASIONES NORUEGAS (841-911)
Después de sacudir a los franceses durante 70 años, los noruegos son sobornados por un rey francés llamado Carlos el Simple (...), quien les regala Normandía a cambio de la paz. Los normandos se convierten en el único "bonus" militar positivo de Francia (a su favor, se entiende), para los siguiente 500 años.
Un tal Andrew Ouellette respondió lo siguiente:
"En 1066, Guillermo el Conquistador, Duque y Gobernante de Francia, llevó a cabo la mayor invasión en la historia mundial, que no fue superada hasta que otro viaje se realizó en sentido contrario, esto es, el Desembarco del 6 de junio de 1944. Guillermo luchó contra Harold por el trono de Inglaterra, que el viejo rey Eduardo había dejado a Guillermo, pero Harold lo usurpó. Guillermo derrota a los sajones, y los franceses gobiernan Inglaterra durante los siguientes 80 años. Después, los franceses comienzan la construcción de las mayores infraestructuras económicas desde la caída del Imperio Romano, y hacen de Inglaterra una potencia europea. Vive la France"
Matt Davis, por su parte, respondió lo siguiente a lo anterior
"Oh, querido. Hemos pasado por alto unos hechos básicos. En primer lugar, Felipe I (1060-1108) era rey de Francia mientras se llevaba a cabo la invasión normanda de 1066. Guillermo era el Duque de Normandía, y además, descendía de los vikingos. Por tanto, Guillermo era ajeno a Francia, ¡como el sentimiento de victoria! Ya que Felipe no invadió Inglaterra, la vicotria de Hastings fue normanda, y no francesa. Hoy día Normandía será parte de Francia, pero no lo era en 1066. Además, la coronación de Guillermo como rey de Inglaterra no tuvo nada que ver con los franceses. Como viene siendo tradicional, no había franceses cerca cuando las batallas decisivas se estaban librando. La creencia errónea de que 1066 fue una victoria francesa, nos lleva a la Tercera Regla del Arte de la Guerra Francés: "Si somos incapaces de alcanzar una victoria propia, reclamémosla de otros"."
Más cositas:
MÉXICO 1863-1864
Francia intenta aprovecharse de la debilidad de México, como habían hecho los yanquis veinte años antes. Tras otro ridículo espantoso, habiendo sido la única unidad distinguida la Legión Extranjera (consistente, por definición, en militares no franceses), recibió una enorme patada en el culo apenas un año después de haber llegado. Su único legado de estas fechas es la creación del palabro a todas luces incorrecto "latinoamericano", ahora, por desgracia, tan de moda, y que está substituyendo a los más correctos "hispanoamericano" o "iberoamericano".
SELVA PANAMEÑA, 1881-1890
Sólo se luchaba contra la naturaleza, pero Francia se las arregla para perder. El Canal finalmente lo construyó Estados Unidos entre 1904 y 1914.
HAITÍ, 1791-1804.
El ejército francés, derrotado por una rebelión de esclavos, tras haber sacrificado a 4000 polacos por fiebre amarilla. Otra Regla del Arte de la Guerra Francés: "En caso de duda, manda a un aliado".
LA INDIA, 1673-1813.
Los británicos debían ser más simpáticos que los franceses, ya que aquéllos salieron más que vencedores. El té inglés se impuso al champán francés, parece ser.
GUERRAS BERBERISCAS, EDAD MEDIA-1830.
Los piratas norteafricanos continuamente hostigan la navegación europea en el Mediterráneo. La solución francesa: pagarles para dejarles en paz. La americana: patear sus moriscos culos. Primera victoria yanqui de ultramar. Gracias, Francia.
1798-1801, AL BORDE DE LA GUERRA CON ESTADOS UNIDOS
Los corsarios franceses atacaban la navegación norteamericana. Los Estados Unidos combaten a Francia durante 3 años. Francia finalmente recula. Se sienta precedente para los siguiente 200 años de relaciones Franconorteamericanas. Je.
MOROS EN ESPAÑA (700-800)
Ni siquiera Carlomagno pudo hacerlo. Por no hablar de Napoleón. Se siguen escondiendo tras los Pirineos hasta la actualidad. Nos llaman África como excusa.
MÁS PÉRDIDAS ENTRE FRANCESES(ALGUNO LO CONTARÁ TAMBIÉN COMO VICTORIAS...)
1208: Cruzada Albigense: franceses masacrados por franceses. Cuando se les preguntó cómo hacer para diferenciar a herejes de católicos, la respuesta fue "Matadlos a todos. Dios sabrá quiénes son de los Suyos". Lección: los franceses son tipos duros cuando luchan contra hombres desarmados, mujeres y niños.
Matanzas de San Bartolomé, 1572.
Franceses contra franceses. Otra vez.
TERCERA CRUZADA
Felipe Augusto de Francia tira la toalla y deja todo en manos de Ricardo Corazón de León.
SÉPTIMA CRUZADA
San Luis de Francia dirige la Cruzada a Egipto. Aplastantemente derrotado.
OCTAVA CRUZADA.
San Luis cagándola como en Egipto, pero ahora, en Túnez.
DEBERÍA HACERSE NOTAR TAMBIÉN: Francia intentó esconderse tras la Línea Maginot, metiendo la cabeza en el suelo cual avestruz y pretendiendo que los alemanes, en caso de invasión, iban a usar esa vía. Hace falta ser idiota. Los alemanes, si hubieran usado esa ruta, hubieran cambiado su ruta tradicional y constante de invadir Francia, esto es, entrar por Bélgica, como ocurrió durante las Guerras Napoleónicas, la Guerra Franco-Prusiana, la Primera Guerra Mundial... Los franceses, a lo suyo.
GUERRA DE LOS SIETE AÑOS 1756-1763
Francia, en su línea, pierde. Después de haber recibido lo suyo por parte de Federico el Grande de Prusia (Sí, los alemanes otra vez) en Rossbach, los Franceses recibieron otra de sus clásicas patadas en el culo y perdieron Canadá (Quebec).
********************************************************************************
En fin. No he querido ser muy cruel de momento, y he dejado aparte las collejas que les hemos dado a los gabachos (Pavía, San Quintín, Bailén...). Pero ya me pillarán de peor humor. La conclusión, por tanto, de tan largo escrito, es la siguiente:
REGLAS DEL ARTE DE LA GUERRA FRANCÉS
1- Primera Regla del Arte de la Guerra Francés: "Los ejércitos franceses sólo vencen cuando no están dirigidos por un francés".
2- Segunda Regla del Arte de la Guerra Francés: "Francia sólo gana cuando los Estados Unidos hacen la mayor parte del trabajo bélico".
3- Tercera Regla del Arte de la Guerra Francés: "Si somos incapaces de alcanzar una victoria propia, reclamémosla de otros".
4- Cuarta Regla del Arte de la Guerra Francés: "En caso de duda, manda a un aliado".
Corolario: "Los franceses están ahí cuando te necesitan".
Y por supuesto:
"Ir a la guerra sin franceses es como ir a cazar venados sin un acordeón; es decir, lo único que dejas atrás es un montón de lastre ruidoso"
GUERRAS DE LAS GALIAS
Perdidas. En una guerra que dirá mucho de los próximos 2000 años de historia militar francesa, Francia es conquistada por italianos (En esta época, llamados romanos). Lo cierto es que en menos de 10 años la Galia estaba conquistada; con Hispania digamos que se tardó más de un siglo (compárese, simplemente, con las famosas Guerras Cántabras, del 29 al 19 antes de Cristo). Por establecer la comparativa, más que nada.
GUERRA DE LOS CIEN AÑOS
La mayor parte de ella, perdida, salvada en el último momento por una mujer esquizofrénica que, inadvertidamente, crea la Primera Regla del Arte de la Guerra Francés: "Los ejércitos franceses sólo vencen cuando no están dirigidos por un francés". Fue santificada...
GUERRAS DE ITALIA
Perdidas. Francia se convierte en el primer y único país en perder dos veces luchando contra italianos.
GUERRAS DE RELIGIÓN
Francia hace el ridículo contra los hugonotes durante décadas. Y al final, París vale una misa. Franceses contra franceses. Tenían que ganar los franceses sí o sí...
GUERRA DE LOS TREINTA AÑOS
Francia técnicamente no participa, pero se las arregla para ser invadida de todas formas. Los franceses dicen que hubo "tablas", basándose en que finalmente los demás participantes de la guerra comenzaron a ignorarla.
GUERRA CONTRA HOLANDA
Tablas. Tiene cojones que 25 millones de habitantes se estrellen contra un país minúsculo. Pero Francia es así.
GUERRA DE LA LIGA DE AUGSBURGO, GUERRA DEL REY GUILLERMO, GUERRAS FRANCO-INDIAS
Perdidas, pero consideraras por ellos como "tablas". Tres tablas seguidas indujeron a los gabachófilos a etiquetar este período como el cénit del poder militar francés. Toma ya.
GUERRA DE SUCESIÓN ESPAÑOLA
Perdida. Esta guerra proporcionó a los franceses la primera calada de un Marlborough, que a partir de entonces, les ha encantado.
REVOLUCIÓN AMERICANA
En un movimiento que se volverá muy familiar para los futuros norteamericanos, Francia lo presenta como una victoria, aunque lo cierto es que los colonos yanquis realizaron la mayor parte del trabajo (más la nunca bien ponderada ayuda española). Esto es lo que más tarde será conocido como "el Síndrome de Gaulle", lo cual nos lleva a la Segunda Regla del Arte de la Guerra Francés: "Francia sólo gana cuando los Estados Unidos hacen la mayor parte del trabajo bélico".
REVOLUCIÓN FRANCESA
Ganada, principalmente debido al hecho de que el oponente era también francés...
GUERRAS NAPOLEÓNICAS
Perdidas. Victorias temporales, debidas, si recordamos la Primera Regla, al liderazgo de un enano corso, que terminó por no ser rival a la altura del Señor Wellington, harapientos españoles y borrachines rusos.
GUERRA FRANCO-PRUSIANA
Perdida. Los alemanes se pasean por París (no sería la última vez), les quitan Alsacia y Lorena, derrocan a Napoleón III, y proclaman el II Reich en Versalles. Todo de una sentada.
PRIMERA GUERRA MUNDIAL
En tablas, pero al borde de perder, Francia es salvada por los yanquis. Por fin, miles de mujeres francesas descubren lo que es dormir con un ganador, pero uno que no las llama "Fräulein". Sin embargo, el hecho de que las fuerzas americanas usen condones, impide una mejora en la sangre y raza gabachas.
SEGUNDA GUERRA MUNDIAL
Perdida. Francia conquistada y liberada por los Estados Unidos y Gran Bretaña, justo cuando estaban terminando de aprender a cantar el "Ich hatte einen Kameraden".
GUERRA DE INDOCHINA
Perdida, según los franceses, por enfermedades tropicales. Seguramente por gripe en Dien Bien Flu...
REBELIÓN EN ARGELIA
Perdida.La derrota constituye la primera derrota de un ejército occidental no-turco desde las Cruzadas, y crea la Primera Regla del Arte de la Guerra Musulmán: "Siempre podemos machacar a los franceses". Esta Primera Regla es idéntica para italianos, rusos, alemanes, ingleses, neerlandeses, españoles, vietnamitas y hasta esquimales.
*************************************************************************************
En resumen: la cuestión que debería plantearse cualquier país lo suficientemente idiota como para contar con los franceses, no debería ser "¿podemos contar con los franceses?" sino más bien "¿cuánto tiempo tardará en caer Francia?"
"Ir a la guerra sin franceses es como ir a cazar venados sin un acordeón; es decir, lo único que dejas atrás es un montón de lastre ruidoso"
("Going to war without France is like going deer hunting without an accordion. All you do is leave behind a lot of noisy baggage.")
O, aún mejor, como se dijo en una ocasión en el Wall Street Journal: "Están ahí cuando te necesitan".
En sólo hora y media de investigación, Jonathan Duczkowski halló las siguientes pérdidas:
INVASIONES NORUEGAS (841-911)
Después de sacudir a los franceses durante 70 años, los noruegos son sobornados por un rey francés llamado Carlos el Simple (...), quien les regala Normandía a cambio de la paz. Los normandos se convierten en el único "bonus" militar positivo de Francia (a su favor, se entiende), para los siguiente 500 años.
Un tal Andrew Ouellette respondió lo siguiente:
"En 1066, Guillermo el Conquistador, Duque y Gobernante de Francia, llevó a cabo la mayor invasión en la historia mundial, que no fue superada hasta que otro viaje se realizó en sentido contrario, esto es, el Desembarco del 6 de junio de 1944. Guillermo luchó contra Harold por el trono de Inglaterra, que el viejo rey Eduardo había dejado a Guillermo, pero Harold lo usurpó. Guillermo derrota a los sajones, y los franceses gobiernan Inglaterra durante los siguientes 80 años. Después, los franceses comienzan la construcción de las mayores infraestructuras económicas desde la caída del Imperio Romano, y hacen de Inglaterra una potencia europea. Vive la France"
Matt Davis, por su parte, respondió lo siguiente a lo anterior
"Oh, querido. Hemos pasado por alto unos hechos básicos. En primer lugar, Felipe I (1060-1108) era rey de Francia mientras se llevaba a cabo la invasión normanda de 1066. Guillermo era el Duque de Normandía, y además, descendía de los vikingos. Por tanto, Guillermo era ajeno a Francia, ¡como el sentimiento de victoria! Ya que Felipe no invadió Inglaterra, la vicotria de Hastings fue normanda, y no francesa. Hoy día Normandía será parte de Francia, pero no lo era en 1066. Además, la coronación de Guillermo como rey de Inglaterra no tuvo nada que ver con los franceses. Como viene siendo tradicional, no había franceses cerca cuando las batallas decisivas se estaban librando. La creencia errónea de que 1066 fue una victoria francesa, nos lleva a la Tercera Regla del Arte de la Guerra Francés: "Si somos incapaces de alcanzar una victoria propia, reclamémosla de otros"."
Más cositas:
MÉXICO 1863-1864
Francia intenta aprovecharse de la debilidad de México, como habían hecho los yanquis veinte años antes. Tras otro ridículo espantoso, habiendo sido la única unidad distinguida la Legión Extranjera (consistente, por definición, en militares no franceses), recibió una enorme patada en el culo apenas un año después de haber llegado. Su único legado de estas fechas es la creación del palabro a todas luces incorrecto "latinoamericano", ahora, por desgracia, tan de moda, y que está substituyendo a los más correctos "hispanoamericano" o "iberoamericano".
SELVA PANAMEÑA, 1881-1890
Sólo se luchaba contra la naturaleza, pero Francia se las arregla para perder. El Canal finalmente lo construyó Estados Unidos entre 1904 y 1914.
HAITÍ, 1791-1804.
El ejército francés, derrotado por una rebelión de esclavos, tras haber sacrificado a 4000 polacos por fiebre amarilla. Otra Regla del Arte de la Guerra Francés: "En caso de duda, manda a un aliado".
LA INDIA, 1673-1813.
Los británicos debían ser más simpáticos que los franceses, ya que aquéllos salieron más que vencedores. El té inglés se impuso al champán francés, parece ser.
GUERRAS BERBERISCAS, EDAD MEDIA-1830.
Los piratas norteafricanos continuamente hostigan la navegación europea en el Mediterráneo. La solución francesa: pagarles para dejarles en paz. La americana: patear sus moriscos culos. Primera victoria yanqui de ultramar. Gracias, Francia.
1798-1801, AL BORDE DE LA GUERRA CON ESTADOS UNIDOS
Los corsarios franceses atacaban la navegación norteamericana. Los Estados Unidos combaten a Francia durante 3 años. Francia finalmente recula. Se sienta precedente para los siguiente 200 años de relaciones Franconorteamericanas. Je.
MOROS EN ESPAÑA (700-800)
Ni siquiera Carlomagno pudo hacerlo. Por no hablar de Napoleón. Se siguen escondiendo tras los Pirineos hasta la actualidad. Nos llaman África como excusa.
MÁS PÉRDIDAS ENTRE FRANCESES(ALGUNO LO CONTARÁ TAMBIÉN COMO VICTORIAS...)
1208: Cruzada Albigense: franceses masacrados por franceses. Cuando se les preguntó cómo hacer para diferenciar a herejes de católicos, la respuesta fue "Matadlos a todos. Dios sabrá quiénes son de los Suyos". Lección: los franceses son tipos duros cuando luchan contra hombres desarmados, mujeres y niños.
Matanzas de San Bartolomé, 1572.
Franceses contra franceses. Otra vez.
TERCERA CRUZADA
Felipe Augusto de Francia tira la toalla y deja todo en manos de Ricardo Corazón de León.
SÉPTIMA CRUZADA
San Luis de Francia dirige la Cruzada a Egipto. Aplastantemente derrotado.
OCTAVA CRUZADA.
San Luis cagándola como en Egipto, pero ahora, en Túnez.
DEBERÍA HACERSE NOTAR TAMBIÉN: Francia intentó esconderse tras la Línea Maginot, metiendo la cabeza en el suelo cual avestruz y pretendiendo que los alemanes, en caso de invasión, iban a usar esa vía. Hace falta ser idiota. Los alemanes, si hubieran usado esa ruta, hubieran cambiado su ruta tradicional y constante de invadir Francia, esto es, entrar por Bélgica, como ocurrió durante las Guerras Napoleónicas, la Guerra Franco-Prusiana, la Primera Guerra Mundial... Los franceses, a lo suyo.
GUERRA DE LOS SIETE AÑOS 1756-1763
Francia, en su línea, pierde. Después de haber recibido lo suyo por parte de Federico el Grande de Prusia (Sí, los alemanes otra vez) en Rossbach, los Franceses recibieron otra de sus clásicas patadas en el culo y perdieron Canadá (Quebec).
********************************************************************************
En fin. No he querido ser muy cruel de momento, y he dejado aparte las collejas que les hemos dado a los gabachos (Pavía, San Quintín, Bailén...). Pero ya me pillarán de peor humor. La conclusión, por tanto, de tan largo escrito, es la siguiente:
REGLAS DEL ARTE DE LA GUERRA FRANCÉS
1- Primera Regla del Arte de la Guerra Francés: "Los ejércitos franceses sólo vencen cuando no están dirigidos por un francés".
2- Segunda Regla del Arte de la Guerra Francés: "Francia sólo gana cuando los Estados Unidos hacen la mayor parte del trabajo bélico".
3- Tercera Regla del Arte de la Guerra Francés: "Si somos incapaces de alcanzar una victoria propia, reclamémosla de otros".
4- Cuarta Regla del Arte de la Guerra Francés: "En caso de duda, manda a un aliado".
Corolario: "Los franceses están ahí cuando te necesitan".
Y por supuesto:
"Ir a la guerra sin franceses es como ir a cazar venados sin un acordeón; es decir, lo único que dejas atrás es un montón de lastre ruidoso"
jueves, marzo 31, 2011
Y entonces dijo:
“Este es mi mandamiento. Ámense los unos a los otros como yo los he amado. No hay amor más grande que dar la vida por los amigos. Ustedes son mis amigos si hacen lo que les mando. Yo no los llamo servidores, porque el servidor ignora lo que hace su señor. Yo los llamo amigos; porque les dado a conocer todo lo que oí de mi Padre. No son ustedes los que me eligieron a mi, sino yo el que los elegí a ustedes, y los destiné para que vayan y den frutos y ese fruto sea duradero.
Así, todo lo que pidan al Padre en mi nombre, él se los concederá. Lo que yo les mando, es que se amen los unos a los otros.”
Jesús de Nazareth.
Así, todo lo que pidan al Padre en mi nombre, él se los concederá. Lo que yo les mando, es que se amen los unos a los otros.”
Jesús de Nazareth.
miércoles, marzo 23, 2011
Nuevo enlace: Rock'n'Roll Madrid Kids
para los amantes del rock and roll de toda la vida.
http://rockandrollmadridkids.blogspot.com/
http://rockandrollmadridkids.blogspot.com/
miércoles, marzo 16, 2011
Oficio religioso en el Campus de Somosaguas
Tras el pathético spectáculo brindado por un conglomerado de bolleras yermas tanto de cerebro como de útero en la Capilla de la Facultad de Psicología de Somosaguas (Madrid), se va a celebrar una misa de desagravio, libre de ese odio venenoso que destilan por sus poco rasurados sobacos, toda esa caterva de miserables envalentonadas por la política gubernamental y la dejadez social.
No podré acudir por motivos laborales, será este viernes a las 13,30 en el mencionado lugar. No se preoccupen los assistenes, las valientes machorras, a esas horas, estarán, sin duda alguna, mostrando sus potorros meningocócicos en el interior de la mezquita de la M30.
Vamos, eso pienso yo, ¿no, valientes?
No podré acudir por motivos laborales, será este viernes a las 13,30 en el mencionado lugar. No se preoccupen los assistenes, las valientes machorras, a esas horas, estarán, sin duda alguna, mostrando sus potorros meningocócicos en el interior de la mezquita de la M30.
Vamos, eso pienso yo, ¿no, valientes?
viernes, marzo 11, 2011
Romance de Antonio Lasierpe
Nacíu de padri solteru
De madri casá y ya cansá
Jue don Antonio Lasierpe
El del arti ena mirá
Con mozandá bien retuerza
Más lloros que carcajás
De más zurrás que juguetis
Y menos libros qu'azás
Al cumplir la mayoría
D'edá, pantalonis largos
Su padri enas escrituras
Liberólo del su cargu
Y de vilortas y d'ascu
Antonio Lasierpe libri
Marchó pa la capital
Con un cuévanu de mimbri
Ansiaba caballu y escudu
Porqu'espada ya tuvía
Onqu'aún no lo supiera
Enas piernas escondía
Trabajó de casi tou
De lo que pudo o supía
La vida, gustu vinagri
A buen chorru la bebía
Solía gastar en nuechis
Lo que ganara pol día
Que si menguau en quartos
Medrau era'n simpatías
Fortuna enti las mujeris
Pretendía y no jallaba
Jasta aquel momentu y guisa
Qu'alcontró lo que buscaba
(to be continued)
De madri casá y ya cansá
Jue don Antonio Lasierpe
El del arti ena mirá
Con mozandá bien retuerza
Más lloros que carcajás
De más zurrás que juguetis
Y menos libros qu'azás
Al cumplir la mayoría
D'edá, pantalonis largos
Su padri enas escrituras
Liberólo del su cargu
Y de vilortas y d'ascu
Antonio Lasierpe libri
Marchó pa la capital
Con un cuévanu de mimbri
Ansiaba caballu y escudu
Porqu'espada ya tuvía
Onqu'aún no lo supiera
Enas piernas escondía
Trabajó de casi tou
De lo que pudo o supía
La vida, gustu vinagri
A buen chorru la bebía
Solía gastar en nuechis
Lo que ganara pol día
Que si menguau en quartos
Medrau era'n simpatías
Fortuna enti las mujeris
Pretendía y no jallaba
Jasta aquel momentu y guisa
Qu'alcontró lo que buscaba
(to be continued)
lunes, febrero 28, 2011
domingo, febrero 27, 2011
De cuajo y raíz
Puentes ardiendo tras las ventanillas
Anulan noches en blanco
Bosques azules, un asalto al banco
Y un folio entre dos orillas
Aires vacíos, cera que no arde
Degradación caducada
Un no sé qué que ha llegado muy tarde
Eso sí es menos que nada
Salto y me convierto en delfín
Nado en problemas, mi vida
Pero si pruebo tu carmín
Dibujaré una salida
Precio que baja y compran mi cabeza
Me vendo el tiempo y no cura
En este puzle me faltan tres piezas:
Mis manos y tu cintura
Varita vieja, sin pilas y rota
Tequila mal destilada
No tengo nada, pero doy la nota
Y me la sacan doblada
Córtame de cuajo y raíz
Y plántame ya en tu vida
Sé mi regla y yo tu matiz
Teniente: misión cumplida
Agua y harina, con sangre y arena
Admiración por despojos
Vuelo a Moscú sin teléfono rojo
Inocencia por condena
Camas mal hechas, edredones muertos
Viejas heridas de perra
Humildes, mansos, corazón abierto
¡Heredaremos la tierra!
Mis problemas siguen aquí
Entre colillas dormidas
Las fumé delante de ti
Y te eché el humo a escondidas
Logroño, 22-2-2011
Anulan noches en blanco
Bosques azules, un asalto al banco
Y un folio entre dos orillas
Aires vacíos, cera que no arde
Degradación caducada
Un no sé qué que ha llegado muy tarde
Eso sí es menos que nada
Salto y me convierto en delfín
Nado en problemas, mi vida
Pero si pruebo tu carmín
Dibujaré una salida
Precio que baja y compran mi cabeza
Me vendo el tiempo y no cura
En este puzle me faltan tres piezas:
Mis manos y tu cintura
Varita vieja, sin pilas y rota
Tequila mal destilada
No tengo nada, pero doy la nota
Y me la sacan doblada
Córtame de cuajo y raíz
Y plántame ya en tu vida
Sé mi regla y yo tu matiz
Teniente: misión cumplida
Agua y harina, con sangre y arena
Admiración por despojos
Vuelo a Moscú sin teléfono rojo
Inocencia por condena
Camas mal hechas, edredones muertos
Viejas heridas de perra
Humildes, mansos, corazón abierto
¡Heredaremos la tierra!
Mis problemas siguen aquí
Entre colillas dormidas
Las fumé delante de ti
Y te eché el humo a escondidas
Logroño, 22-2-2011
domingo, febrero 13, 2011
Mi vida por BASF
BASF es (o era) una conocida marca de cintas, ya fueran de vídeo o de musicassette. En los incipientes tecnológicamente hablando años ochenta, donde el CD era un lujo, y, desde luego, tener reproductor de ese tipo en el coche era en nuestra ibérica patria algo prácticamente impensable, las "cintas" se convertían en nuestras herramientas perfectas para poder disfrutar de nuestros vinilos y CD mientras nos marcábamos uno de esos viajes interregionales por aquellas carreteras con más cráteres que la cara del presentador de La Noria.
Mi padre solía llevarnos a toda la familia, los domingos, de comida a algún pueblo de las provincias que lindan con Cantabria, fundamentalmente, Burgos o Palencia. Viajando en su adorado Renault 9 blanco conocí desde Frómista al pueblo más recóndito de las tierras del Cid. A veces me lo pasaba bien, otras no, la mayor parte de los viajes me zurré con mi hermana... lo usual.
Fundamentalmente, el estar de un humor o de otro podía depender en gran medida de la cassette que mi padre hubiera decidido hacer sonar en el reproductor. Yo, desde mis asientos traseros, jugaba a adivinar el artista o artistas que iban a sonar, sobre todo porque todas las BASF de 60 minutos de duración eran, o fueron durante un tiempo, impepinablemente rojas (las de 90, creo recordar que eran amarillas y negras). Mi padre se recreaba (y se recrea, a día de hoy) escuchando Mike Oldfield, Neil Diamond, Dire Straits y Kenny Rogers, básicamente. También era y es de su agrado Franco Battiato, un cantautor italiano al que, como a tantas otras cosas (al Real Madrid especialmente) ha conseguido aficionarme a mí mismo. Recuerdo especialmente haber viajado muchos fines de semana escuchando el recopilatorio de Queen que sacaron al poco de morir Freddie Mercury, allá por 1991-92. Concretamente, hago memoria y me veo viajando (ya en el Audi 80 que compraron mis padres por esa época) a Covarrubias (Burgos) escuchando esa grandísima canción que es "A kind of Magic". Recuerdo también que en un bar de ese pueblo jugué por primera vez al Street Fighter II, me pedí a Blanka y vencí a Zangief pero no a Chun-Li. Vaya memoria tan estúpidamente selectiva que tengo.
Pero, sobre todo, me acuerdo con especial cariño de aquellos recopilatorios musicales que se prodigaron por los 80 y 90, con los grandes éxitos del año o de los últimos años. El "Max-Mix", el "Boom", etcétera. Decenas, cientos de canciones, muchas en inglés, se iban incrustando en mi jovencísimo cerebro, sin tener aún idea de lo que significaba lo que decían. Recuerdo a las mil maravillas escuchar temazos como "Jump" de van Halen, "Enola Gay" de OMD, "Blue Monday" de New Order, montado en un coche blanco con un motor que sonaba a mariquita.
Pero pasó el tiempo, y, aunque seguía recordando con cariño esas canciones, era incapaz de localizar entre aquellas cassettes que mi padre sigue guardando en varios cajones (habrá unas ciento cincuenta) las canciones que me gustaban. Además, el walkman, allá por 1998, empezaba a estar algo más que pasado de moda. Esto último nunca me importó, quien me conoce ya sabe que eso de las modas, trends y tendencias a mí me la trae al pairo, pero muchas melodías en mi cabeza pedían ser refrescadas una y otra vez, sin que pudiera hacer mucho más. Pero, inconscientemente, de nuevo mi padre vino a alegrarme la vida: instaló en casa casi a la vez, allá por el 2000, Canal Satélite e internet. A día de hoy ni siquiera yo soy consciente de la importancia de esto.
MTV. Siempre me pareció un canal bastante cutre y lamentable. Aunque un canal dependiente de esa cadena, especialmente a partir de las 17,30 - 18,00 solía pasar un programa denominado "So 80's", donde, prácticamente extasiado, me reencontré con mis canciones de infancia, y ahora, con videoclip incluido. Reviví mis primeros miedos cuando con apenas cinco o seis años vi el videoclip "Lullaby" de The Cure, volví a disfrutar con los estribillos de Bananarama, de los Fine Young Cannibals, de los Communards, de Depeche Mode, de Billy Idol, de Tino Casal. Y de tantos más.
Y después estaba el famoso internet, que me permitió no sólo poder hacerme con las canciones por mi tan deseadas en un formato tan novedoso como era el .mp3, sino que además me proporcionó información acerca de aquellas voces y ritmos que hasta entonces para mí habían sido de procedencia casi extraterrestre: de sus trabajos, de sus otras canciones, de su vida posterior y actual... era increíble, y lo sigue siendo, puesto que muchas canciones que creía olvidadas, ya sea en el metro o en una discoteca retro (rima y todo... creo que lo guardaré como material), vuelven a recordarme que siguen ahí, en mi cabeza, desde hace más de veinte años, deseando ser revividas.
Deseando recordarme que, sin ellas, sin esos recuerdos, no es que no sería como soy, sino que no sería lo que soy. Sería mucho menos.
Y a quien corresponda, fundamentalmente a mi padre, se lo agradezco, y siempre lo haré.
Mi padre solía llevarnos a toda la familia, los domingos, de comida a algún pueblo de las provincias que lindan con Cantabria, fundamentalmente, Burgos o Palencia. Viajando en su adorado Renault 9 blanco conocí desde Frómista al pueblo más recóndito de las tierras del Cid. A veces me lo pasaba bien, otras no, la mayor parte de los viajes me zurré con mi hermana... lo usual.
Fundamentalmente, el estar de un humor o de otro podía depender en gran medida de la cassette que mi padre hubiera decidido hacer sonar en el reproductor. Yo, desde mis asientos traseros, jugaba a adivinar el artista o artistas que iban a sonar, sobre todo porque todas las BASF de 60 minutos de duración eran, o fueron durante un tiempo, impepinablemente rojas (las de 90, creo recordar que eran amarillas y negras). Mi padre se recreaba (y se recrea, a día de hoy) escuchando Mike Oldfield, Neil Diamond, Dire Straits y Kenny Rogers, básicamente. También era y es de su agrado Franco Battiato, un cantautor italiano al que, como a tantas otras cosas (al Real Madrid especialmente) ha conseguido aficionarme a mí mismo. Recuerdo especialmente haber viajado muchos fines de semana escuchando el recopilatorio de Queen que sacaron al poco de morir Freddie Mercury, allá por 1991-92. Concretamente, hago memoria y me veo viajando (ya en el Audi 80 que compraron mis padres por esa época) a Covarrubias (Burgos) escuchando esa grandísima canción que es "A kind of Magic". Recuerdo también que en un bar de ese pueblo jugué por primera vez al Street Fighter II, me pedí a Blanka y vencí a Zangief pero no a Chun-Li. Vaya memoria tan estúpidamente selectiva que tengo.
Pero, sobre todo, me acuerdo con especial cariño de aquellos recopilatorios musicales que se prodigaron por los 80 y 90, con los grandes éxitos del año o de los últimos años. El "Max-Mix", el "Boom", etcétera. Decenas, cientos de canciones, muchas en inglés, se iban incrustando en mi jovencísimo cerebro, sin tener aún idea de lo que significaba lo que decían. Recuerdo a las mil maravillas escuchar temazos como "Jump" de van Halen, "Enola Gay" de OMD, "Blue Monday" de New Order, montado en un coche blanco con un motor que sonaba a mariquita.
Pero pasó el tiempo, y, aunque seguía recordando con cariño esas canciones, era incapaz de localizar entre aquellas cassettes que mi padre sigue guardando en varios cajones (habrá unas ciento cincuenta) las canciones que me gustaban. Además, el walkman, allá por 1998, empezaba a estar algo más que pasado de moda. Esto último nunca me importó, quien me conoce ya sabe que eso de las modas, trends y tendencias a mí me la trae al pairo, pero muchas melodías en mi cabeza pedían ser refrescadas una y otra vez, sin que pudiera hacer mucho más. Pero, inconscientemente, de nuevo mi padre vino a alegrarme la vida: instaló en casa casi a la vez, allá por el 2000, Canal Satélite e internet. A día de hoy ni siquiera yo soy consciente de la importancia de esto.
MTV. Siempre me pareció un canal bastante cutre y lamentable. Aunque un canal dependiente de esa cadena, especialmente a partir de las 17,30 - 18,00 solía pasar un programa denominado "So 80's", donde, prácticamente extasiado, me reencontré con mis canciones de infancia, y ahora, con videoclip incluido. Reviví mis primeros miedos cuando con apenas cinco o seis años vi el videoclip "Lullaby" de The Cure, volví a disfrutar con los estribillos de Bananarama, de los Fine Young Cannibals, de los Communards, de Depeche Mode, de Billy Idol, de Tino Casal. Y de tantos más.
Y después estaba el famoso internet, que me permitió no sólo poder hacerme con las canciones por mi tan deseadas en un formato tan novedoso como era el .mp3, sino que además me proporcionó información acerca de aquellas voces y ritmos que hasta entonces para mí habían sido de procedencia casi extraterrestre: de sus trabajos, de sus otras canciones, de su vida posterior y actual... era increíble, y lo sigue siendo, puesto que muchas canciones que creía olvidadas, ya sea en el metro o en una discoteca retro (rima y todo... creo que lo guardaré como material), vuelven a recordarme que siguen ahí, en mi cabeza, desde hace más de veinte años, deseando ser revividas.
Deseando recordarme que, sin ellas, sin esos recuerdos, no es que no sería como soy, sino que no sería lo que soy. Sería mucho menos.
Y a quien corresponda, fundamentalmente a mi padre, se lo agradezco, y siempre lo haré.
lunes, febrero 07, 2011
En defensa de la antigua orthographía.
Las pocas personas que supongo, siguen resignadas el contenido de mi ya talludito blog, habránse dado cuenta de que con cierta freqüencia suelo adoptar graphías que pueden sorprender a más de uno. Ello es debido a mi passión por preservar las graphías más próximas etymológicamente a la lengua madre del castellano, esto es, el latín. Por desgracia, mis conocimientos de tal idioma, antes medianamente acceptables, tornáronse hace tiempo en harto limitados, con la misma presteça con la que mis conocimientos del francés o del inglés augmentaban. Al comprobar cómo ambas lenguas presentaban, a pesar de su mayor differenciación respecto de la lengua de Cicerón, una mayor proximidad gráphica a aquélla, dime cuenta de que estábamos alexándonos de ella. Y commencé a dar tímidos passos para tratar de emmendar este, a mi juicio, interessante problema.
De qualquier modo, creo que desde hoy, en este mi blog adoptaré official, y no ya sólo officiosamente, la vieja orthographía restaurada. Por fastidiar, más que nada. Dicho queda pues.
P.S. Affortunadamente, el título del blog no suffrirá modificaciones de ningún typo, ya que éstas no serán necessarias en tal aspecto.
De qualquier modo, creo que desde hoy, en este mi blog adoptaré official, y no ya sólo officiosamente, la vieja orthographía restaurada. Por fastidiar, más que nada. Dicho queda pues.
P.S. Affortunadamente, el título del blog no suffrirá modificaciones de ningún typo, ya que éstas no serán necessarias en tal aspecto.
viernes, febrero 04, 2011
Y qué hago yo contigo
Y qué hago yo contigo
Tal vez seas una puerta
Y yo veo una alambrada
Tras tu boca semiabierta
Levitar yo no consigo
Tengo la fe caducada
No quiero saltar la verja
No hago más que más bien nada.
Al beberme tus miradas
Noto mi mente nublada
Tanques de sudor me atacan
Me atrinchero en mi resaca
Ya busco hasta en tus pisadas
Esas llaves que me abran
Esos cofres donde acaban
La razón de mis palabras
Y qué hago yo contigo
Que ando a gatas por cristales
Voy descalzo entre chinchetas
Y doy mil saltos mortales
Soy el juez, soy el testigo
Muerto en vida, soy cadáver
Tieso, enfrente de tu puerta
No hay valor, que es lo que vale.
Esperando frases quietas
De ese amor que nunca llega
A salir de esta nevera
Que no enfría, más bien quema
Corazón que ya es mi amigo
Di, ¿qué hago yo contigo?
Di, ¿qué es lo que puede ser?
Di, ¿qué pudiste haber sido?
Tal vez seas una puerta
Y yo veo una alambrada
Tras tu boca semiabierta
Levitar yo no consigo
Tengo la fe caducada
No quiero saltar la verja
No hago más que más bien nada.
Al beberme tus miradas
Noto mi mente nublada
Tanques de sudor me atacan
Me atrinchero en mi resaca
Ya busco hasta en tus pisadas
Esas llaves que me abran
Esos cofres donde acaban
La razón de mis palabras
Y qué hago yo contigo
Que ando a gatas por cristales
Voy descalzo entre chinchetas
Y doy mil saltos mortales
Soy el juez, soy el testigo
Muerto en vida, soy cadáver
Tieso, enfrente de tu puerta
No hay valor, que es lo que vale.
Esperando frases quietas
De ese amor que nunca llega
A salir de esta nevera
Que no enfría, más bien quema
Corazón que ya es mi amigo
Di, ¿qué hago yo contigo?
Di, ¿qué es lo que puede ser?
Di, ¿qué pudiste haber sido?
lunes, diciembre 20, 2010
L'esteru
Esti cuentu pasó jaz munchos años enos bosques de Santander de quando las luchas colos moros:
Una vez había un hada huena, mu guapa, alta y tresná col pelu comu el sol y los sus ojos mu brillantis. Comu tolas hadas, era mu huena y siempri tuvía unos enanucos con sigu. Un día, iba por una cambera'l bosque y paró a beber y a peinase nel ríu. De repenti, empenzó a oír gritar a los enanucos, qu'habían alcontrau angu que se movía dentri unos troncos al lau d'unos arbustos. Acercóse el hada y tolos enanucos la miraban.
- “Es un neñu, es un neñu”, dijeron toos. –“No podemos dejalu aquí, se moriría de fríu”-, dijo el hada, -“tenemos que buscale una casa colos humanos”-.
-“Dende abora” –, dijo el hada al críu, – “te llamaremos Esteru, porqu'es una huenura habete alcontrau”. “Y te daré los regalos de ‘valentía’ y ‘bondá’, duranti tola tu vida”. Estuencis el Hada cogió al críu y lo llevó a una casuca al otru lau del bosque onde vivían un home y una mujer que no tuvían neños. “Ellos le cuidarán y estarán contentos de tener un neñu”, dijo el hada, y dejó al neñu ena puerta pa ellos.
El home al salir de la casa, se sorprendió muchu al ver al críu, y llamó a su esposa: “¡¡Cuca, Cuca, ven aquí rápidamenti!!¡¡Ven a ver lo qu'han dejau!!”. En tal comu el hada había dichu, el matrimoñu jueron muy felizis en alcontrando a esti neñu y mu luegu cubriéronlo y acetáronlo como'l su hiju.
Y asina jue comu Esteru creció n'aquellas montañas, convirtiéndose nun juerti y amable home. Sus padres jueron mu felizis con él y Esteru sintíase mu queríu.
Esteru trabajaba tolos días de la mañana a la nochi, cortando maera y ayudando al su ancianu padre pa vender los coloños de maera enos pueblos. Dempués de munchos años sus padres murieron y quedó mu solu ena casa'l bosque.
Jueron pasando los años y se jue jaciendo mayor, su cara escomenzó a arrugase y el su pelu a ponese brancu y con una gran capa gris. Col tiempu, se golvió tristi y diose cuenta que lo que necesitaba era ayudar a otras personas que lo necesitaban. S'alcordó qu'en un pueblu cercanu había una casa ena que vivían munchos neños huérfanos. Vivían de qualquier cosa que la genti'l pueblu les daba, y diose cuenta de qu'esos neños estaban mu solos, comu él, y que podía jacer cosas por ellos del mou que jueran felizis.
Esteru era mu listu y mu huenu jaciendo cosas colas sus manos, de manera que jizo unos juguetis de maera p´aquellos neños: juguetucos y muñecas, qu'él podría llevar a los neños pa quando juera al pueblu a vender la su maera. Quando terminó los juguetis, púsolos nuna gran bolsa. Puso la bolsa sobre'l su burru y marchó pal pueblu. Estaba mu feliz por dentru aquel día, y los sus ojos brillaban de alegría.
Estuvo tola mañana caminando polos montis hasta allegar al pueblu, pero estaba mu feliz. Sonreía como si estuviera nun sueñu, porqu'estaba llevando a los neños los juguetis qu'él había jechu. Los neños nel pueblu estuvieron mu felizis quando recibieron sus regalos y Esteru pasó la tarde jugando con ellos y contándoles los cuentos qu'había aprendiu del su padre quando él era pequeñu. Los neños quisían muchu a Esteru y dempués d'aquel día ellos no se sintieron tan solos comu dantis.
Esteru se golvió mu conociu enos pueblos. Ca vez qu'él s'acercaba, bien luegu era rodeau polos neños y asina jue recorriendo tolos pueblos de Santander y regalando los juguetis qu'él mismu jacía.
Y así pasó durante munchos... munchos años, pero una vez hubo una enorme galerna qu'asoló los pueblos y montañas, que destruía munchas casas y bosques. Los fríos y juertes vientos y el soníu' los truenos dejaron a la gente mu asustá y temerosa, sobre too a los neños.
Esi día, quando Esteru estaba caminu' el pueblu, vio un rayu que asganzó la casa' los neños huérfanos que rápidamente empezó a arder en llamas. Corrió rápidamente pa la casa y vio algunos neños nuna' las ventanas, mu asustaos, gritando y pidiendo ayuda. Ensin dudar ni un momentu, llegó hasta la casa qu'estaba en llamas y cubriendo a los neños con una manta pa protegelos del fuegu, sacólos de la casa al través d'una ventana del primer pisu.
Pero mientras él estaba tratando de salir, una viga' madera vieja y grande del techu cayóle encima. Esteru cayó aplastau nel suelu y con gran dolor, el su corazón dejó de latir. Las personas del pueblu lloraron quando vieron la casa en llamas y supieron lo qu'había ocurriu, sabían que ya era tarde y no podían jacer nada. Pero… nesi mismu momentu jueron sorprendíos por una luz brillante que salía de la casa en llamas. Nadie podía ver lo qu'estaba pasando ahí adentru.
Pero adentru la casa, el hada que había alcontrau a Esteru enas montañas, quando él era un críu chicu, apaició juntu a él y comenzó a llamalo pol su nombre cola su dulce voz: “¡Esteru! ¡Esteru!”. Y dijole: “Esteru, tú juisti un home huenu, llenu' fe y de huen corazón. Has dedicau la tu vida a jacer cosas pa los demás, y has dau hasta la tu vida pa salvar a otras personas. Por esu, no quiero que te mueras. Yo quiero que vivas pa siempre. D´ abora n'alanti, tú jarás juguetis y otros regalos pa tolos neños de Santander y de tolos rinconis del mundu”.
“¡¡Y nojotros t'ayudaremos!!”, dijeron tolos enanucos, alredor d'Esteru.
Y d´estuencis tolas navidades, a la final de ca añu, Esteru va polos pueblos col su burru repartiendo felicidá a los neños...
Una vez había un hada huena, mu guapa, alta y tresná col pelu comu el sol y los sus ojos mu brillantis. Comu tolas hadas, era mu huena y siempri tuvía unos enanucos con sigu. Un día, iba por una cambera'l bosque y paró a beber y a peinase nel ríu. De repenti, empenzó a oír gritar a los enanucos, qu'habían alcontrau angu que se movía dentri unos troncos al lau d'unos arbustos. Acercóse el hada y tolos enanucos la miraban.
- “Es un neñu, es un neñu”, dijeron toos. –“No podemos dejalu aquí, se moriría de fríu”-, dijo el hada, -“tenemos que buscale una casa colos humanos”-.
-“Dende abora” –, dijo el hada al críu, – “te llamaremos Esteru, porqu'es una huenura habete alcontrau”. “Y te daré los regalos de ‘valentía’ y ‘bondá’, duranti tola tu vida”. Estuencis el Hada cogió al críu y lo llevó a una casuca al otru lau del bosque onde vivían un home y una mujer que no tuvían neños. “Ellos le cuidarán y estarán contentos de tener un neñu”, dijo el hada, y dejó al neñu ena puerta pa ellos.
El home al salir de la casa, se sorprendió muchu al ver al críu, y llamó a su esposa: “¡¡Cuca, Cuca, ven aquí rápidamenti!!¡¡Ven a ver lo qu'han dejau!!”. En tal comu el hada había dichu, el matrimoñu jueron muy felizis en alcontrando a esti neñu y mu luegu cubriéronlo y acetáronlo como'l su hiju.
Y asina jue comu Esteru creció n'aquellas montañas, convirtiéndose nun juerti y amable home. Sus padres jueron mu felizis con él y Esteru sintíase mu queríu.
Esteru trabajaba tolos días de la mañana a la nochi, cortando maera y ayudando al su ancianu padre pa vender los coloños de maera enos pueblos. Dempués de munchos años sus padres murieron y quedó mu solu ena casa'l bosque.
Jueron pasando los años y se jue jaciendo mayor, su cara escomenzó a arrugase y el su pelu a ponese brancu y con una gran capa gris. Col tiempu, se golvió tristi y diose cuenta que lo que necesitaba era ayudar a otras personas que lo necesitaban. S'alcordó qu'en un pueblu cercanu había una casa ena que vivían munchos neños huérfanos. Vivían de qualquier cosa que la genti'l pueblu les daba, y diose cuenta de qu'esos neños estaban mu solos, comu él, y que podía jacer cosas por ellos del mou que jueran felizis.
Esteru era mu listu y mu huenu jaciendo cosas colas sus manos, de manera que jizo unos juguetis de maera p´aquellos neños: juguetucos y muñecas, qu'él podría llevar a los neños pa quando juera al pueblu a vender la su maera. Quando terminó los juguetis, púsolos nuna gran bolsa. Puso la bolsa sobre'l su burru y marchó pal pueblu. Estaba mu feliz por dentru aquel día, y los sus ojos brillaban de alegría.
Estuvo tola mañana caminando polos montis hasta allegar al pueblu, pero estaba mu feliz. Sonreía como si estuviera nun sueñu, porqu'estaba llevando a los neños los juguetis qu'él había jechu. Los neños nel pueblu estuvieron mu felizis quando recibieron sus regalos y Esteru pasó la tarde jugando con ellos y contándoles los cuentos qu'había aprendiu del su padre quando él era pequeñu. Los neños quisían muchu a Esteru y dempués d'aquel día ellos no se sintieron tan solos comu dantis.
Esteru se golvió mu conociu enos pueblos. Ca vez qu'él s'acercaba, bien luegu era rodeau polos neños y asina jue recorriendo tolos pueblos de Santander y regalando los juguetis qu'él mismu jacía.
Y así pasó durante munchos... munchos años, pero una vez hubo una enorme galerna qu'asoló los pueblos y montañas, que destruía munchas casas y bosques. Los fríos y juertes vientos y el soníu' los truenos dejaron a la gente mu asustá y temerosa, sobre too a los neños.
Esi día, quando Esteru estaba caminu' el pueblu, vio un rayu que asganzó la casa' los neños huérfanos que rápidamente empezó a arder en llamas. Corrió rápidamente pa la casa y vio algunos neños nuna' las ventanas, mu asustaos, gritando y pidiendo ayuda. Ensin dudar ni un momentu, llegó hasta la casa qu'estaba en llamas y cubriendo a los neños con una manta pa protegelos del fuegu, sacólos de la casa al través d'una ventana del primer pisu.
Pero mientras él estaba tratando de salir, una viga' madera vieja y grande del techu cayóle encima. Esteru cayó aplastau nel suelu y con gran dolor, el su corazón dejó de latir. Las personas del pueblu lloraron quando vieron la casa en llamas y supieron lo qu'había ocurriu, sabían que ya era tarde y no podían jacer nada. Pero… nesi mismu momentu jueron sorprendíos por una luz brillante que salía de la casa en llamas. Nadie podía ver lo qu'estaba pasando ahí adentru.
Pero adentru la casa, el hada que había alcontrau a Esteru enas montañas, quando él era un críu chicu, apaició juntu a él y comenzó a llamalo pol su nombre cola su dulce voz: “¡Esteru! ¡Esteru!”. Y dijole: “Esteru, tú juisti un home huenu, llenu' fe y de huen corazón. Has dedicau la tu vida a jacer cosas pa los demás, y has dau hasta la tu vida pa salvar a otras personas. Por esu, no quiero que te mueras. Yo quiero que vivas pa siempre. D´ abora n'alanti, tú jarás juguetis y otros regalos pa tolos neños de Santander y de tolos rinconis del mundu”.
“¡¡Y nojotros t'ayudaremos!!”, dijeron tolos enanucos, alredor d'Esteru.
Y d´estuencis tolas navidades, a la final de ca añu, Esteru va polos pueblos col su burru repartiendo felicidá a los neños...
lunes, diciembre 13, 2010
INSPECTOR VAGANCIA
Entre helechos de cuarzo
Abriéndose paso a golpe de ronquido
Avanza por la jungla neuronal el Inspector Vagancia
Despegado de todo atisbo práctico
Complacido por el arrepentimiento que siembra
Cada vez que se enfunda el mono de trabajo.
Me deja masticar, me impide tragar
Para qué quiero boca en mi corazón precario
Si el Inspector Vagancia me hace escupir el veneno
No quiero su metadona, no, no quiero que me desintoxique
Y menos cuando me anula con sus drogas
Pero no me quejo, saco la lengua y muestro el dedo, he perdido.
El Inspector Vagancia envía a las Musas, que me agreden
No me dejo defender, no dejo de atacar, entre resquicios vacíos
Y a veces quiero que me corten las alas porque él quiere
Pero más fuerte que todos, más constante, más insistente, más consistente
Más determinante, más libre, más deliberada, desde luego y sin duda,
Es mi ansia de purgar mi indiferencia entre cuartillas.
Abriéndose paso a golpe de ronquido
Avanza por la jungla neuronal el Inspector Vagancia
Despegado de todo atisbo práctico
Complacido por el arrepentimiento que siembra
Cada vez que se enfunda el mono de trabajo.
Me deja masticar, me impide tragar
Para qué quiero boca en mi corazón precario
Si el Inspector Vagancia me hace escupir el veneno
No quiero su metadona, no, no quiero que me desintoxique
Y menos cuando me anula con sus drogas
Pero no me quejo, saco la lengua y muestro el dedo, he perdido.
El Inspector Vagancia envía a las Musas, que me agreden
No me dejo defender, no dejo de atacar, entre resquicios vacíos
Y a veces quiero que me corten las alas porque él quiere
Pero más fuerte que todos, más constante, más insistente, más consistente
Más determinante, más libre, más deliberada, desde luego y sin duda,
Es mi ansia de purgar mi indiferencia entre cuartillas.
miércoles, noviembre 17, 2010
Oración por Asia Bibi. Acudid.
Embajada del Pakistán en Madrid.
Metro Pío XII.
Domingo 21 a las 13 h.
http://layijadeneurabia.com/2010/11/16/accion-oracion-frente-a-la-embajada-de-paquistan-en-madrid-por-asia-bibi/comment-page-1/#comment-61058
Metro Pío XII.
Domingo 21 a las 13 h.
http://layijadeneurabia.com/2010/11/16/accion-oracion-frente-a-la-embajada-de-paquistan-en-madrid-por-asia-bibi/comment-page-1/#comment-61058
sábado, noviembre 06, 2010
Nuevo enlace: Blog sobre Cieza.
Desconocía su existencia, pero desde luego, a mi sección de enlaces va.
¡Aúpa Cieza!
¡Aúpa Cieza!
jueves, noviembre 04, 2010
martes, noviembre 02, 2010
Xh
Es esa clase de chicas a cuyas ventanas cualquier mocito soñador se pasaría la noche tirando piedrecitas. No es mi arquetipo de belleza. Ni siquiera es mi tipo. De edad me queda un poquito a desmano, ¡una pena!. Tiene buen sonreír y buen cuajo y aguante para con el capullo que, entre otras cosas, esto le escribe. Y no parece forzado. Nunca la he visto enfadada.
Observa detenidamente a la gente aunque crea que nadie se da cuenta. Los profesionales de la meticulosidad sí que lo hacemos, pero sabemos perfectamente que, llegado el momento, será una de los nuestros. No hay prisa, esa clase de fallos se corrigen con el tiempo casi siempre. Sobre todo cuando, como ella, abultas poco y pasas desapercibido, a pesar de su particular estilo.
Bien es sabido que entre mis fobias irreversibles se encuentran los pañuelos palestinos. Un ansia pirómana me invade cada vez que detecto uno de esos trapos cerca. Al igual que las rastas, cuyo tacto me causa tanta grima. Pero sin ambas cosas, no sé si el mundo, pero al menos yo, sabemos que no sería lo mismo. Habría una anomalía inexplicable. Uno llega a pensar que en su propia esencia se encuentran enraizadas esas dos características que, en cualquier otra persona, me darían algo más que grima. Y es que las grandes personas desbordan desde su buen fondo, incluso el cuerpo que les contiene. Esa avalancha de buenos sentimientos llevándose por delante mis más arraigados y frondosos prejuicios. Y hace de la gente que los desencadena, mis mejores amigos.
Hablar en su justa y correcta medida, aunque sea con acento andaluz, crea en mí una extraordinaria curiosidad. Y así es su discurso. He conocido a demasiadas pedorras teenagers de incontenible e impertinente verborrea, del mismo modo que encantadoras y calladas jovencitas han acabado por entristecerme con su desconcertante silencio. Siempre se lo digo, "hay tanta gente prescindible...", y sonríe y parece asentir, por aquello de quien calla, otorga. No lo sé. No sé su opinión de tantas cosas, en realidad... Y no me importa, realmente no lo considero relevante, aunque me parezca una pequeña progre comunista. El bien ya está hecho. Escucha, no oye. Habla, no cotorrea. Soporta tranquilamente a quienes para otros sería imposible.
No me gusta hablar bien de la gente, es un regalo que a veces nadie te devuelve, creyendo que es un préstamo que algún día les he de reclamar. Y no lo pretendo. No pretendo que me correspondan. Simplemente espero, precisamente, que se den cuenta de ello, de mi interesado desinterés al respecto. Y si, como creo, ella me conoce al menos lo suficiente en estos asuntos, no habré perdido el tiempo halagándola gratuitamente.
Y hoy, concretamente hoy, no tengo más que añadir.
Observa detenidamente a la gente aunque crea que nadie se da cuenta. Los profesionales de la meticulosidad sí que lo hacemos, pero sabemos perfectamente que, llegado el momento, será una de los nuestros. No hay prisa, esa clase de fallos se corrigen con el tiempo casi siempre. Sobre todo cuando, como ella, abultas poco y pasas desapercibido, a pesar de su particular estilo.
Bien es sabido que entre mis fobias irreversibles se encuentran los pañuelos palestinos. Un ansia pirómana me invade cada vez que detecto uno de esos trapos cerca. Al igual que las rastas, cuyo tacto me causa tanta grima. Pero sin ambas cosas, no sé si el mundo, pero al menos yo, sabemos que no sería lo mismo. Habría una anomalía inexplicable. Uno llega a pensar que en su propia esencia se encuentran enraizadas esas dos características que, en cualquier otra persona, me darían algo más que grima. Y es que las grandes personas desbordan desde su buen fondo, incluso el cuerpo que les contiene. Esa avalancha de buenos sentimientos llevándose por delante mis más arraigados y frondosos prejuicios. Y hace de la gente que los desencadena, mis mejores amigos.
Hablar en su justa y correcta medida, aunque sea con acento andaluz, crea en mí una extraordinaria curiosidad. Y así es su discurso. He conocido a demasiadas pedorras teenagers de incontenible e impertinente verborrea, del mismo modo que encantadoras y calladas jovencitas han acabado por entristecerme con su desconcertante silencio. Siempre se lo digo, "hay tanta gente prescindible...", y sonríe y parece asentir, por aquello de quien calla, otorga. No lo sé. No sé su opinión de tantas cosas, en realidad... Y no me importa, realmente no lo considero relevante, aunque me parezca una pequeña progre comunista. El bien ya está hecho. Escucha, no oye. Habla, no cotorrea. Soporta tranquilamente a quienes para otros sería imposible.
No me gusta hablar bien de la gente, es un regalo que a veces nadie te devuelve, creyendo que es un préstamo que algún día les he de reclamar. Y no lo pretendo. No pretendo que me correspondan. Simplemente espero, precisamente, que se den cuenta de ello, de mi interesado desinterés al respecto. Y si, como creo, ella me conoce al menos lo suficiente en estos asuntos, no habré perdido el tiempo halagándola gratuitamente.
Y hoy, concretamente hoy, no tengo más que añadir.
domingo, octubre 31, 2010
Hoór parlaré meckei...
... dacke qui habituale venet nend. Spero, hoorben, qui ups lextores kännant exkusar et diskulpar diste repentino egozentrismo qui nup bloghe prevalecet.
Nunca me ha importado pedir disculpas, pero sí que me cuesta hacerlo. No es contradictorio. De ahí que no lo haga en castellano.
Una vez dicho esto, saludo al respetable desde mi querida habitación cántabra, ya que, hasta mañana, y desde ayer, será aquí donde pase estos dos días. Como se pueden imaginar, ya estoy haciendo la maleta para irme... y fue ayer cuando comencé a deshacerla. El trabajo ennoblecerá, pero esclaviza nuestro tiempo.
Y mirando algo tan simple como una maleta a medio cerrar, se da cuenta uno de que su interior muchas veces puede ser el espejo de uno mismo. Lógicamente, en función del viaje que se vaya a realizar, su contenido "puede verse sometido a variaciones" (algo así se puede leer en el cuadrante de menús de mi antigua residencia), pero siempre hay un "algo" que define en todo o en parte al propietario. Un mínimo detalle del que se parta es suficiente. Concretamente, en mi maleta, que he usado más que nada como intercambiador de ropa de verano y tardío por ropa de entretiempo e invierno, me he visto. He visto al notas de 27 años que soy. Desde cualquier perspectiva. Desde cualquier ángulo. A cualquier hora. En todo tipo de hábitat. Sólo o acompañado.
Un pelotón de camisas de variados y suaves colores han soltado su olor a recién lavadas cuando he abierto completamente la maleta. Bien dobladas y planchadas, sobrias y elegantes. Algunas, bastante horteras y/o pijas para mi gusto. Gajes del oficio, camaradas y compatriotas. La abogacía, pienso a veces, requiere de una seriedad que tengo que extraer de mí con mucho esfuerzo. Pero eso es lo que he querido ser, y es un precio que he de pagar, y gustoso lo hago.
Nudo gordiano. Nudos marineros. Nudos de corbata: mi asignatura pendiente durante tantos años. Aprobada "raspadita", en el fondo mis rústicos orígenes me dificultaron siempre realizar los en principio simples juegos de manos necesarios para obtener bajo mi nuez un poco de elegancia urbanita. Las corbatas despiertan en mí un sentimiento de amor-odio muy poco común: las de pala estrecha con colores serios (o rojas) me apasionan, mientras que las anchas, con rayas y colores chillones me dan especial grima. En mi maleta, dos humildes corbatas de pala estrecha (negra y gris, respectivamente), se dan de hostias por buscar un hueco entre tanta camisa atufando a lavanda. Me encantan.
Los tirantes no han muerto. Que se lleven poco no quiere decir que su utilidad haya de ser puesta en entredicho. Jamás. Los tengo de tres y de cuatro trabillas, y su comodidad, al menos para mí, es indudable, amén de su elegancia y sencillez. En una esquina, parecen charlar animadamente con la competencia, ese par de correas negras que, a su vez, se miran entre sí con desconfianza. Una con hebilla simple, otra con la Eisernes Kreuz. Ésta dicen que asusta un poco, pero creo que exageran. La ignorancia de muchos la nazifica injustamente.
Dos camisas se sienten marginadas al fondo de la maleta. Una gris sencilla, y una negra de aspecto sacerdotal. No parece recomendable usarlas para ir al trabajo, no. Se merecen mucho más. Se merecen salir un viernes, un sábado, una tarde a tomarse un café y a mancharse de migas y crema de pastel. O de cubata. No son dignas de ser condenadas a restregarse contra una mesa llena de papeles y con un teléfono constantemente sonando a un lado.
Otra camisa, aislada de sus hermanas allá en Madrid, yace tranquila, sin molestar a nadie, en la maleta. Es una de mis queridas camisas de cuadros, prueba del orgullo de mi rusticismo bien exhibido sin tapujos. Os adoro, chicas, pegáis con todo... con todo lo que uno pueda llegar a imaginar: lo campechano, lo rebelde, lo tradicional, lo práctico, lo sencillo, lo gafapasta, lo lesbiano, lo rockero, lo minero, lo agrario, lo informático, hasta hacen juego con los manteles de las comidas campestres.
Tres pantalones se asfixian y amodorran bajo el peso de tanta camisa. Los denominados "pantalones de vestir". Uno negro, otro khaki y otro azul marino. Cómodos tanto para trabajar como para salir. Trillados y valientes, héroes de mil batallas cotidianas, aún vivirán muchas más, Dios mediante. Pero piden sustitutos, y ya empiezan a pedirlo a gritos perfectamente audibles.
Un orgulloso pantalón vaquero negro observa desde la silla el macarrónico conglomerado fashionvictim que alberga mi maleta. Se sabe mi favorito, sabe que difícilmente conocerá un viaje encerrado en un compartimento de autobús o de tren. Como mi cazadora vaquera negra "la Borrega", being weared by Skander since 2002, toda una seña de identidad, con su parche del Ala nº 12 del Ejército del Aire. Paint it black.
Camisetas de manga corta apretujadas completan el magnífico fresco. Negras, rojas y azules. Muy gráficas. Muy prácticas. Y muy informales, por fortuna. Tan válidas en verano como vestimenta principal, como en invierno como prenda "de debajo". Otro clásico
Y al fondo de mi cuarto, impertérritas, enjutas, viejas, preciosas, con kilómetros bajo sus suelas, mis Doctor Martens. Invencibles y duras desde hace ahora seis años. Parece que fue ayer cuando jubilaron a las anteriores, tras otros seis años de fiel servicio. Pronto otras las substituirán, seguramente. Pero, una vez más, serán iguales que las anteriores, idénticas. Impepinablemente.
Cierro la maleta. Y comienzo a encontrar las palabras que pueden autodefinirme, por mucho que digan que nadie sea buen juez de sí mismo.
Sí, efectivamente. Soy un anarcofascista-rockero-siniestro-rústico-retro. Más o menos.
O ni más ni menos. Puf.
Pero sobre todo, un sentimental.
Nunca me ha importado pedir disculpas, pero sí que me cuesta hacerlo. No es contradictorio. De ahí que no lo haga en castellano.
Una vez dicho esto, saludo al respetable desde mi querida habitación cántabra, ya que, hasta mañana, y desde ayer, será aquí donde pase estos dos días. Como se pueden imaginar, ya estoy haciendo la maleta para irme... y fue ayer cuando comencé a deshacerla. El trabajo ennoblecerá, pero esclaviza nuestro tiempo.
Y mirando algo tan simple como una maleta a medio cerrar, se da cuenta uno de que su interior muchas veces puede ser el espejo de uno mismo. Lógicamente, en función del viaje que se vaya a realizar, su contenido "puede verse sometido a variaciones" (algo así se puede leer en el cuadrante de menús de mi antigua residencia), pero siempre hay un "algo" que define en todo o en parte al propietario. Un mínimo detalle del que se parta es suficiente. Concretamente, en mi maleta, que he usado más que nada como intercambiador de ropa de verano y tardío por ropa de entretiempo e invierno, me he visto. He visto al notas de 27 años que soy. Desde cualquier perspectiva. Desde cualquier ángulo. A cualquier hora. En todo tipo de hábitat. Sólo o acompañado.
Un pelotón de camisas de variados y suaves colores han soltado su olor a recién lavadas cuando he abierto completamente la maleta. Bien dobladas y planchadas, sobrias y elegantes. Algunas, bastante horteras y/o pijas para mi gusto. Gajes del oficio, camaradas y compatriotas. La abogacía, pienso a veces, requiere de una seriedad que tengo que extraer de mí con mucho esfuerzo. Pero eso es lo que he querido ser, y es un precio que he de pagar, y gustoso lo hago.
Nudo gordiano. Nudos marineros. Nudos de corbata: mi asignatura pendiente durante tantos años. Aprobada "raspadita", en el fondo mis rústicos orígenes me dificultaron siempre realizar los en principio simples juegos de manos necesarios para obtener bajo mi nuez un poco de elegancia urbanita. Las corbatas despiertan en mí un sentimiento de amor-odio muy poco común: las de pala estrecha con colores serios (o rojas) me apasionan, mientras que las anchas, con rayas y colores chillones me dan especial grima. En mi maleta, dos humildes corbatas de pala estrecha (negra y gris, respectivamente), se dan de hostias por buscar un hueco entre tanta camisa atufando a lavanda. Me encantan.
Los tirantes no han muerto. Que se lleven poco no quiere decir que su utilidad haya de ser puesta en entredicho. Jamás. Los tengo de tres y de cuatro trabillas, y su comodidad, al menos para mí, es indudable, amén de su elegancia y sencillez. En una esquina, parecen charlar animadamente con la competencia, ese par de correas negras que, a su vez, se miran entre sí con desconfianza. Una con hebilla simple, otra con la Eisernes Kreuz. Ésta dicen que asusta un poco, pero creo que exageran. La ignorancia de muchos la nazifica injustamente.
Dos camisas se sienten marginadas al fondo de la maleta. Una gris sencilla, y una negra de aspecto sacerdotal. No parece recomendable usarlas para ir al trabajo, no. Se merecen mucho más. Se merecen salir un viernes, un sábado, una tarde a tomarse un café y a mancharse de migas y crema de pastel. O de cubata. No son dignas de ser condenadas a restregarse contra una mesa llena de papeles y con un teléfono constantemente sonando a un lado.
Otra camisa, aislada de sus hermanas allá en Madrid, yace tranquila, sin molestar a nadie, en la maleta. Es una de mis queridas camisas de cuadros, prueba del orgullo de mi rusticismo bien exhibido sin tapujos. Os adoro, chicas, pegáis con todo... con todo lo que uno pueda llegar a imaginar: lo campechano, lo rebelde, lo tradicional, lo práctico, lo sencillo, lo gafapasta, lo lesbiano, lo rockero, lo minero, lo agrario, lo informático, hasta hacen juego con los manteles de las comidas campestres.
Tres pantalones se asfixian y amodorran bajo el peso de tanta camisa. Los denominados "pantalones de vestir". Uno negro, otro khaki y otro azul marino. Cómodos tanto para trabajar como para salir. Trillados y valientes, héroes de mil batallas cotidianas, aún vivirán muchas más, Dios mediante. Pero piden sustitutos, y ya empiezan a pedirlo a gritos perfectamente audibles.
Un orgulloso pantalón vaquero negro observa desde la silla el macarrónico conglomerado fashionvictim que alberga mi maleta. Se sabe mi favorito, sabe que difícilmente conocerá un viaje encerrado en un compartimento de autobús o de tren. Como mi cazadora vaquera negra "la Borrega", being weared by Skander since 2002, toda una seña de identidad, con su parche del Ala nº 12 del Ejército del Aire. Paint it black.
Camisetas de manga corta apretujadas completan el magnífico fresco. Negras, rojas y azules. Muy gráficas. Muy prácticas. Y muy informales, por fortuna. Tan válidas en verano como vestimenta principal, como en invierno como prenda "de debajo". Otro clásico
Y al fondo de mi cuarto, impertérritas, enjutas, viejas, preciosas, con kilómetros bajo sus suelas, mis Doctor Martens. Invencibles y duras desde hace ahora seis años. Parece que fue ayer cuando jubilaron a las anteriores, tras otros seis años de fiel servicio. Pronto otras las substituirán, seguramente. Pero, una vez más, serán iguales que las anteriores, idénticas. Impepinablemente.
Cierro la maleta. Y comienzo a encontrar las palabras que pueden autodefinirme, por mucho que digan que nadie sea buen juez de sí mismo.
Sí, efectivamente. Soy un anarcofascista-rockero-siniestro-rústico-retro. Más o menos.
O ni más ni menos. Puf.
Pero sobre todo, un sentimental.
martes, octubre 26, 2010
Aracnocracia II
Ha vuelto en busca de su venganza. Cual pescador pirado en "Sé lo que hicisteis el último verano". No murió. Ha regresado con sus ganchudas patas, su extraño y pseudomarcial paso... me persigue...
¡PUTA!
Recordará el lector que hace ya unos añitos tuve una ligera controversia con ella. Con ese monstruo dotado de quelíceros y ocho patas, como el ya difunto pulpo Paul. Pero en fea y en letal. Molesta. Infame. Preapocalíptica incluso. El MIEDO en sus más puras esencias. Pues hace apenas 20 minutos...
...He sido protagonista de uno de los mayores ridículos del año. Vayan preparando su proyector de imágenes mentales, que "no tien desperdiciu". Bien entrada la madrugada, como viene siendo habitual, he decidido tomar una ducha pre-cama, de esas calentitas. Pero la cosa ya empezaba a torcerse porque, cuando me coloqué en posición de duchado y me remojé, en el zulo-baño que tengo justo al lado de mi dormitorio, reparé en que no había traído la ropa para cambiarme... "pero a quién se le pasaría por la cabeza salir chorreando de la ducha a por la muda, ya se me ocurrirá algo".
Y nada se me ocurre, pero algo ocurre: la bombona de gas se apollarda, petardea y se apaga. El agua que delicadamente va recorriendo mi musculado y bronceado cuerpo se asemeja cada segundo más a una radial amputándome las extremidades. Grito, blasfemo, tengo la cabeza repleta de champú, espumoso cual botella de sidra "El Gaitero" mareada en el Dragon Khan. Y comienza la segunda parte.
Bajando a la planta baja (no es redundancia, podría haber un sótano, listillos), mojado, con el pelo y el cuerpo completamente enjabonados, y con una toalla a lo Máximo Décimo Meridio versión locaza en apuros, casi me dejo el maxilar superior al resbalar en la cocina. Consigo volver a prender el gas. Y decido ir al baño del piso de abajo, con un plato de ducha más grande y con un espejo para autodesearte mientras te echas el Sánex por la rabadilla. Pero que siempre me ha dado grima. POR ALGO.
Tras aclararme el cuerpo y la cabeza, intento desquitarme estando un ratito de los largos bajo la alcachofa esa, pero el calentador vuelve a sufrir un esparabán y me deja otra vez en una atmósfera más propia de Rodolfo el Langostino. Suficiente, suficiente. Basta. Venga esa toalla... Canto, me seco a conciencia, y cuando voy a usarla de taparrabos para subir arriba y vestirme... LA VEO. Veo a LA PUTA. Ha crecido y engordado. Marronácea. Con cierto estilo. Paseándose por mi toalla. Magnífico. Chorreo agua por doquier, pero alcanzo una de mis chancletas y la intento apartar para que se vaya (empiezo a entender que no se puede hacer otra cosa contra esa inmortal pesadilla patilarga). Se resiste. Y grito, grito desgañitándome:
¡MUERE, CERDA!
Y la aplasto, o eso creo, con la chancla. Miro la suela que ha caído sobre ella. NADA. No está. Y veo que se escabulle por debajo de la toalla que he lanzado al suelo. Bravo. Ideal. Y mi ropa, arriba. Piensa algo, genio.
Y lo pienso. Veo una toalla de alguno de mis compañeros de piso(bajo la mía se halla una amenaza clara) y, chorreando, salgo con ella como puedo, subo las escaleras y me pongo un pantalón de pijama. Sigo completamente mojado, y ya empiezo a pensar que soy el tío más afortunado del mundo. Sin duda, muchacho, sin duda...
5 luces dadas. Una y media de la mañana. El cuerpo del bicho no aparece. Y yo por ahí mojado y en paños más que menores. Moviendo la toalla por el suelo, pisándola con la esperanza de oír un "crofch" que nunca llega. Comienzo a doblarla con miedo más que notable. Y recojo las chanclas con pánico, por si me espera ahí agazapada cual Rambo invertebrado. Las miro y remiro por dentro, desde lejos. No me las pongo, las pongo encima de la toalla doblada y salgo corriendo a mi cuarto. Tiro todo al suelo, lejos de mi cama...
Hasta ahora.
Las arañas gobiernan mi vida, vida que tiene una fecha de caducidad. No como las suyas, al parecer.
Y me están observando a mis espaldas. Lo sé. Y "Ella", nunca mejor dicho, también. Recen por mí.
¡PUTA!
Recordará el lector que hace ya unos añitos tuve una ligera controversia con ella. Con ese monstruo dotado de quelíceros y ocho patas, como el ya difunto pulpo Paul. Pero en fea y en letal. Molesta. Infame. Preapocalíptica incluso. El MIEDO en sus más puras esencias. Pues hace apenas 20 minutos...
...He sido protagonista de uno de los mayores ridículos del año. Vayan preparando su proyector de imágenes mentales, que "no tien desperdiciu". Bien entrada la madrugada, como viene siendo habitual, he decidido tomar una ducha pre-cama, de esas calentitas. Pero la cosa ya empezaba a torcerse porque, cuando me coloqué en posición de duchado y me remojé, en el zulo-baño que tengo justo al lado de mi dormitorio, reparé en que no había traído la ropa para cambiarme... "pero a quién se le pasaría por la cabeza salir chorreando de la ducha a por la muda, ya se me ocurrirá algo".
Y nada se me ocurre, pero algo ocurre: la bombona de gas se apollarda, petardea y se apaga. El agua que delicadamente va recorriendo mi musculado y bronceado cuerpo se asemeja cada segundo más a una radial amputándome las extremidades. Grito, blasfemo, tengo la cabeza repleta de champú, espumoso cual botella de sidra "El Gaitero" mareada en el Dragon Khan. Y comienza la segunda parte.
Bajando a la planta baja (no es redundancia, podría haber un sótano, listillos), mojado, con el pelo y el cuerpo completamente enjabonados, y con una toalla a lo Máximo Décimo Meridio versión locaza en apuros, casi me dejo el maxilar superior al resbalar en la cocina. Consigo volver a prender el gas. Y decido ir al baño del piso de abajo, con un plato de ducha más grande y con un espejo para autodesearte mientras te echas el Sánex por la rabadilla. Pero que siempre me ha dado grima. POR ALGO.
Tras aclararme el cuerpo y la cabeza, intento desquitarme estando un ratito de los largos bajo la alcachofa esa, pero el calentador vuelve a sufrir un esparabán y me deja otra vez en una atmósfera más propia de Rodolfo el Langostino. Suficiente, suficiente. Basta. Venga esa toalla... Canto, me seco a conciencia, y cuando voy a usarla de taparrabos para subir arriba y vestirme... LA VEO. Veo a LA PUTA. Ha crecido y engordado. Marronácea. Con cierto estilo. Paseándose por mi toalla. Magnífico. Chorreo agua por doquier, pero alcanzo una de mis chancletas y la intento apartar para que se vaya (empiezo a entender que no se puede hacer otra cosa contra esa inmortal pesadilla patilarga). Se resiste. Y grito, grito desgañitándome:
¡MUERE, CERDA!
Y la aplasto, o eso creo, con la chancla. Miro la suela que ha caído sobre ella. NADA. No está. Y veo que se escabulle por debajo de la toalla que he lanzado al suelo. Bravo. Ideal. Y mi ropa, arriba. Piensa algo, genio.
Y lo pienso. Veo una toalla de alguno de mis compañeros de piso(bajo la mía se halla una amenaza clara) y, chorreando, salgo con ella como puedo, subo las escaleras y me pongo un pantalón de pijama. Sigo completamente mojado, y ya empiezo a pensar que soy el tío más afortunado del mundo. Sin duda, muchacho, sin duda...
5 luces dadas. Una y media de la mañana. El cuerpo del bicho no aparece. Y yo por ahí mojado y en paños más que menores. Moviendo la toalla por el suelo, pisándola con la esperanza de oír un "crofch" que nunca llega. Comienzo a doblarla con miedo más que notable. Y recojo las chanclas con pánico, por si me espera ahí agazapada cual Rambo invertebrado. Las miro y remiro por dentro, desde lejos. No me las pongo, las pongo encima de la toalla doblada y salgo corriendo a mi cuarto. Tiro todo al suelo, lejos de mi cama...
Hasta ahora.
Las arañas gobiernan mi vida, vida que tiene una fecha de caducidad. No como las suyas, al parecer.
Y me están observando a mis espaldas. Lo sé. Y "Ella", nunca mejor dicho, también. Recen por mí.
viernes, octubre 15, 2010
Impropoemario.
Me encanta escribir poesía. Modestia aparte, he tenido desde siempre cierta facilidad para rimar, ya fuera en consonante o en asonante. Algunas veces (pocas) he empleado el verso libre. Muchos de mis poemas han tomado finalmente la forma de canciones, como las que toco con mi bandilla.
Aquellos que me leen suelen "acusarme" de oscuro, triste y deshumanizado a la hora de escribir. O con un humor nigérrimo. Y no lo niego. Es verdad. Mi desconfianza y falta de fe en el género humano son patentes. No soy irreligioso ni blasfemo, aunque pueda parecerlo a veces. Mi fe en la Humanidad es inversamente proporcional a mi fe en Dios. Si a veces da esa impresión, es precisamente para dejar al personaje que "interpreto" en mis obras, como alguien poco recomendable.
Mi poemario se basa en también en dos pilares fundamentales: improvisación e inspiración inmediata. Si te brota la inspiración, agárrala fuerte, que no se te escape, estoy convencido de que nunca durará más de cinco minutos en su apogeo. Y no suele volver tomando su forma anterior, es como un virus gripal. Por eso, creo hay que recubrirla con cierta cantidad de improvisación. Aunque a veces, ésta suponga el 99,5% de la idea. Últimamente, partiendo de un concepto básico, generalmente una palabra muy común o genérica, he ido "generando" una serie de poemas, cargados de humor, sátira, y, por qué no decirlo, vulgar y procaz lenguaje. Pero es increíble la capacidad que tienen de alegrar el día a quien los escribe. Lo que ocurre es que, debido a su carga "malévola", estaré un tiempo meditando si publico alguno en este blog.
Para todo lo demás... A.A.
Skander leaves the building.
Aquellos que me leen suelen "acusarme" de oscuro, triste y deshumanizado a la hora de escribir. O con un humor nigérrimo. Y no lo niego. Es verdad. Mi desconfianza y falta de fe en el género humano son patentes. No soy irreligioso ni blasfemo, aunque pueda parecerlo a veces. Mi fe en la Humanidad es inversamente proporcional a mi fe en Dios. Si a veces da esa impresión, es precisamente para dejar al personaje que "interpreto" en mis obras, como alguien poco recomendable.
Mi poemario se basa en también en dos pilares fundamentales: improvisación e inspiración inmediata. Si te brota la inspiración, agárrala fuerte, que no se te escape, estoy convencido de que nunca durará más de cinco minutos en su apogeo. Y no suele volver tomando su forma anterior, es como un virus gripal. Por eso, creo hay que recubrirla con cierta cantidad de improvisación. Aunque a veces, ésta suponga el 99,5% de la idea. Últimamente, partiendo de un concepto básico, generalmente una palabra muy común o genérica, he ido "generando" una serie de poemas, cargados de humor, sátira, y, por qué no decirlo, vulgar y procaz lenguaje. Pero es increíble la capacidad que tienen de alegrar el día a quien los escribe. Lo que ocurre es que, debido a su carga "malévola", estaré un tiempo meditando si publico alguno en este blog.
Para todo lo demás... A.A.
Skander leaves the building.
lunes, octubre 11, 2010
COR EDIT CANEM
"COR EDIT CANEM"
EL SUELO NUNCA ES LO SUFICIENTEMENTE GRANDE PARA PODER CAERME RENDIDO, Y NECESITO EL CIELO PARA POSAR MIS PIES.
ASÍ SOY
SOY EL PERFECTO DESCONOCIDO DE LO PROPIO, LA TERRAZA MÁS CONCURRIDA DE LO AJENO.
Y AJENO A TODOS, RESPIRO
Y ME SIENTO COMO EL VAHO DE UNA VENTANA SIN CRISTAL, PERO MIS LÁGRIMAS LAS SÉ CONVERTIR EN BALAS DE GRAN CALIBRE.
BALAS DE GRAN CALIBRE PARA DEMASIADOS BLANCOS
Y NO ES CUESTIÓN DE COLORES O MATICES, LOS GRITOS NO SE PINTAN, LOS MÍOS NI SIQUIERA SE ESCUCHAN
Y ESCUCHA BIEN LO QUE TE DIGO
NO HAY MÁS CIEGO QUE EL QUE NO QUIERO VER, PERO CREO QUE HAS ESCUCHADO DEMASIADO.
DEMASIADO POCO EN DOS CIFRAS PARA EXPLICARTE MÁS DE MIL HISTORIAS QUE SANGRAN POR CICATRICES MAL CURADAS.
Quién eres tú para hablar como si yo mismo fuera
Quién te crees para creer conocer mis abismos
Quién eres tú para juzgar si te ríes de mis sentencias
Quién te crees tú para cuidar mi voz rota y postrada
Sólo quiero recordarte, en sinopsis, esta feliz tragedia
El tiempo y la soledad barajan las cartas
¿El tiempo? pasa ¿y la muerte?
Envida.
(A Diego García González, cuyo buen corazón acabará quemando sus papeles de tipo duro.)
6-X-2010
EL SUELO NUNCA ES LO SUFICIENTEMENTE GRANDE PARA PODER CAERME RENDIDO, Y NECESITO EL CIELO PARA POSAR MIS PIES.
ASÍ SOY
SOY EL PERFECTO DESCONOCIDO DE LO PROPIO, LA TERRAZA MÁS CONCURRIDA DE LO AJENO.
Y AJENO A TODOS, RESPIRO
Y ME SIENTO COMO EL VAHO DE UNA VENTANA SIN CRISTAL, PERO MIS LÁGRIMAS LAS SÉ CONVERTIR EN BALAS DE GRAN CALIBRE.
BALAS DE GRAN CALIBRE PARA DEMASIADOS BLANCOS
Y NO ES CUESTIÓN DE COLORES O MATICES, LOS GRITOS NO SE PINTAN, LOS MÍOS NI SIQUIERA SE ESCUCHAN
Y ESCUCHA BIEN LO QUE TE DIGO
NO HAY MÁS CIEGO QUE EL QUE NO QUIERO VER, PERO CREO QUE HAS ESCUCHADO DEMASIADO.
DEMASIADO POCO EN DOS CIFRAS PARA EXPLICARTE MÁS DE MIL HISTORIAS QUE SANGRAN POR CICATRICES MAL CURADAS.
Quién eres tú para hablar como si yo mismo fuera
Quién te crees para creer conocer mis abismos
Quién eres tú para juzgar si te ríes de mis sentencias
Quién te crees tú para cuidar mi voz rota y postrada
Sólo quiero recordarte, en sinopsis, esta feliz tragedia
El tiempo y la soledad barajan las cartas
¿El tiempo? pasa ¿y la muerte?
Envida.
(A Diego García González, cuyo buen corazón acabará quemando sus papeles de tipo duro.)
6-X-2010
Suscribirse a:
Entradas (Atom)






