EXPOSICIÓN DE MOTIVOS

Las altas esferas nos miran con paternal complacencia. De lo que no son conscientes es de que nosotros, pequeños y escasos asteroides en plena explosión demográfica, cuando giramos a su alrededor, no lo hacemos dócilmente. Les escrutamos, les estudiamos. Una y otra vez. Aunque ya tengamos demasiado vistas sus superficies leprosas y salpicadas de chancros sifilíticos. Simplemente nos estamos reproduciendo, poco a poco. Estamos esperando el momento ideal, que acontecerá el día más pensado, cuando a la ocasión la pinten con rastas hasta la mismísima culera, para lanzarnos sobre sus sorprendidas caras. Algún día caeremos como hierros al rojo vivo sobre sus cordilleras podridas. No habrá coordinación, será una lluvia ácrata, un chubasco irregular y Aleatorio, sin una política definida. POR FIN.

Nuestros cerebros serán meteoritos de todos los colores. Eso es lo de menos. Caeremos a su derecha, a su izquierda, en sus bancos y en sus politburós. En sus templos, en sus logias, en sus sedes del partido, en sus Casas del Pueblo. Lapidaremos mentalmente sus Cuarteles Generales, sus centros de comunicaciones monodireccionales. Pianos de Jerry Lee Lewis sin teclas berreando silenciosamente "Great Balls of Fire". Eso seremos.

Pero mientras tanto, seguimos aumentando la familia. Se engrosa el cinturón. Es una batalla entre la mitosis asnal y la del pensamiento auténticamente libre.

Y se acabó el "si Dios quiere". Habremos de querer nosotros. Porque, llamadme loco, eso es lo que creo que Dios quiere: mujeres, hombres, personas actuando por sí mismos... con el pensamiento verdaderamente libre.

Firmado: una bomba nuclear tranquila.

domingo, noviembre 29, 2015

NO, NO.

Bonitas caras de naipes las vuestras,
de las que parecen pistolas de clavos en la piel.

No, no. No nos hemos vestido así para nada,
ni habéis andado y desalmado tanto país para algo concreto.

Somos la prédica indiferente,
el Hambre Oriental,
la Violencia Meridional,
la Malaria del Septentrión,
el Desastre de Occidente.

Úteros de la Gran Idea en gestación,
nos gritarán "Jaque Mate" y pediremos prórroga.

Y cómo no perder los papeles en esta montaña rusa,
en esta autovía comarcal poblada por ganado perdido.

Somos avisadores, no profetas,
el enfado de los Infiernos,
la paciencia de los Cielos,
opositores al Purgatorio,
okupas del Limbo
(hasta que nos desahuciaron porque no existía).

La más barata inyección intramuscular del mercado,
atención al cliente cuando nos plazca.

Todo parecerá quedar a medias
cuando campo a través salgamos corriendo.

Somos la inesperada contrarréplica,
el dolor fantasma en el miembro seccionado,
un vermú en el desayuno,
Murder, she wrote,
pisando talones que el viento se acaba llevando.

Por qué os empeñáis en desafinar al hablar,
en aplaudir y dar media vuelta al perder el tono.

En beber de lo que nos prohibís,
a sabiendas de que os mata.

Sois la necedad triunfante,
blandiendo las barbas de Aristóteles,
quemando cuartillas de sueños,
dejando morir a quienes vuelven río arriba,
joder, sois nefastos.

Sí, decimos joder porque os avergonzáis
de esa lengua que os mordéis mal y demasiado.

Porque cada vez somos menos,
y a muchos se nos niega el derecho a llegar a ser vosotros.

Pero emboscados en nuestros cuerpos adultos,
seguiremos alerta.

Venid por nosotros.

Firmado: un niño y una niña de 32 años.

jueves, noviembre 26, 2015

ALGÚN DÍA

El día en que entre en tu búnker
un hermano de camada
con las manos ensangrentadas
a costa de inocentes más allá de tus líneas,
sólo con mirarte
sabré si defiendes la Justicia,
la Libertad,
la Igualdad
y hasta la felicidad
para todos
o para los tuyos,
sólo para los tuyos.

Y luego gritarás con timbre incomprendido,
cada vez más fuerte,
más lejos,
más violento...
mientras tu meteórico descenso
en caída sierva
hace el resto por explicarte.

No hay buen fondo en los extremos.
Algún día lo entenderás.

Algún día.

martes, noviembre 24, 2015

MI CADÁVER

Mi cadáver sonríe cada vez que recuerda lo mucho que le costó salir del ataúd. Un ataúd de lo más "kitsch", por cierto. No le sirvieron las lecciones tomadas de la reiteración de visionados de "Kill Bill Vol. 2". Sintió una gran decepción cuando se dio cuenta de que las películas de George A. Romero y similares otorgaban una imposible habilidad escapista a unos zombis que nunca conocieron ni de oídas al maestro Pai Mei.

Emergió lleno de tierra mojada y barro. Enfadadísimo. Porque había pedido que lo incinerasen y nadie le había hecho ni puñetero caso.

Ni siquiera habían tenido la deferencia de enterrarlo con ropa de su agrado. Sin chupa de cuero. Sin tirantes, con una camisa color mostaza caducada, corbata de pala ancha con líneas diagonales amarillas y negras. Y sin reloj. Un puto hombre-avispa volvía a caminar por tierras de España, recubierto de suciedad, supuestamente muerto. Y no sabía ni en qué año se encontraba.

Desde mi ubicuidad onírica, en cuanto le vi sacar ese inconfundible bracito de alambre lápida afuera, empecé a gritar que ya era hora, que yo andaba por aquí al lado, que vaya pintas de imbécil me llevaba, que se peinara un poco y que, en definitiva, me prestase un poco de atención. Estaba claro que ni me escuchaba ni tenía intención alguna de hacerlo. ¿Un zombi oyendo voces en su cabeza? ¿volver a la vida y encima esquizofrénico? Mi cadáver se rascó la entrepierna, se estiró con gesto resacoso y se palpó los bolsillos de la americana. Inhumado cuerpo de fumador sin tabaco.

El que no me prestara atención a pesar de mis gritos me enfureció. Empecé a increparle, a perseguirle, a ponerme frente a él como la chica que abronca a Richard Ashcroft en "Bittersweet Symphony" tras haber caminado sobre su coche. Nada. El inmenso imbécil que tengo por cadáver no reparaba en mi presencia e iba tarareando "Get out of your lazy bed" de Matt Bianco en dirección a la salida del camposanto, probablemente loco por hallar un estanco en las inmediaciones.

En ese cuerpo había pernoctado yo durante el largo crepúsculo de mi existencia y ahora, algunos años después de mi desaparición, mi despreocupado cadáver se disponía a vivir su muerte por ahí, tranquilamente y sin ganas de dar explicaciones a nadie. Jodido fiambre.

De esto hace ya unos diez años.

Y yo sigo aquí arriba, chillándole, amenazándole, suplicándole que me obedezca. Sé que me escucha, o al menos me oye, pero no me necesita. Tras un revolucionario cambio de imagen, se ha convertido en un tipo carismático, popular, bien considerado. Liga mucho más que yo. Ni el rigor mortis ni la imparable descomposición de sus tejidos parecen molestar a las mujeres que noche tras noche lo conocen bíblicamente. 

Por su culpa, por su culpa, por su gran culpa. Por su culpa no soy un alma en pena, soy un alma encabronada. 

Pero bueno... mi cadáver no soy yo, y eso la Humanidad lo agradece. Supongo.

lunes, noviembre 23, 2015

LA REBELIÓN DE LOS TORPES

La rebelión de los torpes comenzó un domingo de resaca
con todo un mañana indeseable para cualquiera.
Los líderes habían bebido los cócteles Molotov
y estallado los cascos contra la barra
el sábado precedente.

La rebelión de los torpes olía a pantalla táctil,
se vistió de 2.0 frente al "pásalo",
y las máquinas de escribir protestaron de bajo sus fundas,
movilizadas reservistas sin necesidad,
privadas de su merecida jubilación.

La rebelión de los torpes nació entre manzanas mordidas,
ropa de marca y series de televisión descargadas,
se alzó contra lo que estaba de moda alzarse, 
hibernó en verano cuando los rebeldes se exiliaron
vestidos de ocio y armados de imágenes lejanas.

La rebelión de los torpes es una biblioteca sin mancillar,
una crítica hemipléjica,
un dardo insolente al propio castillo,
un suicidio con pistola cargada de flores frívolas,
un baile pseudobélico para necios.

La rebelión de los torpes es gasolina calle abajo,
pringando las ciudades
loca por ser violada por sus enemigos,
sus fósforos
y sus principios.

domingo, noviembre 22, 2015

LUX MUNDI

Sin duda las situaciones marcan
el gusto y la atracción,
son el firme donde se asienta el recuerdo:
imagina haber escuchado a los Doors
por primera vez
mientras te amputaban media cara.

En realidad el peligro nace prematuro
si se falsean el escenario y las ganas,
y el papel se improvisa para evitar el abucheo.

Qué ovación me hubieras regalado en cada lance.
O qué somanta de palos, por cabrón.
O las dos cosas.
El ser incapaz de fundir en uno mayor dos recuerdos
que considero maravillosos
me hizo llegar a la conclusión
de que algo fallaba
y no era la música.

Puede parecerte una estupidez,
pero supe que nunca había querido a ninguna
cuando al recordarlas a todas, puestas en fila,
no sentí ni una raspa de nostalgia
mientras escuchaba a los Smiths.

Puede que haya una luz que nunca se apaga,
pero algunos aún tenemos fuegos sin encender.

viernes, noviembre 20, 2015

VÁSTAGO

Vástago, ahora que aún estoy contigo:
no te asfixies con los límites heredados,
recuerda que la serpiente -aunque se arrastre-,
el cangrejo -aunque digan que anda hacia atrás-
y la raposa -aunque siga enamorada de sus malas costumbres-
un día deciden mudar la piel.

Abandonar no es el fruto de olvidar,
el trastero sigue existiendo,
la llave en tu bolsillo es justa y necesaria,
como obligatorio es reconocer
que sigues acariciándola de vez en cuando.

Muta si hay que cambiar,
cuando el caimán pierde un colmillo,
le brota otro más fuerte, y muerde, como siempre.

Múltate por no cambiar,
por no aceptar martillos en tu fragua.
Por perdonar a tu consagrada deformidad.
Vástago, cuando ya no esté
despide un deseo antes de irte. Adiós a medias. Hasta a veces. Hasta alguna vez. Sueña y cóbrale a la muerte una posibilidad.
Sueña, cobarde, sueña.






jueves, noviembre 19, 2015

NO ME QUIERO

No soy un hombre con hambre
ni de gloria ni de viandas,
no giro en torno a mi estambre
ni me aíslo del calambre
aunque me lleve en volandas.

Soy presa de una sorpresa
esperada desde nunca:
herido cuando me besa
(beso-pluma, beso-pesa),
y un proyecto que se trunca.

Una tras otra, revuelven
sus conciencias mi inconsciencia:
llegan, se van, no resuelven
mis entuertos; no me absuelven
de delitos o imprudencia.

Sangra el pozo de mi infancia,
¿no hay ladrillos? pues cosed.
Si se seca en abundancia,
nazca el hambre en mi arrogancia.
Y sed. Vosotros. Mi sed.





miércoles, noviembre 18, 2015

IN PECTORE

Querido viejo amigo:

Un día conocerás tus daños internos
y se tornarán externos y eternos.

Cuando eso ocurra, buscarás un remedio
una cura a tu locura, 
y a tu mal pondrás bajo asedio.

Te cogerán a la argentina,
te abrazarán y te quemará el seseo,
y el deseo de gloria vespertina
no hará acreedor de orgullo tu paseo.

Que nos añejen las horas,
que no nos pudran,
aun sabiendo que podrán
las hojas calendarias redentoras
triturar en tiempo y forma nuestro plan
faltando quienes faltan... y que sufran.

La indolencia de esa casa que se queda,
que ha visto nuestro enfermo fémur fallar,
escalón que se te escapa y se hace escollo en el mar,
sólo queda una rama de lo que antes fue arboleda

Perecer parece fácil si estás harto de girar,
con geriátricas miradas y jeringas fatigadas
sobre cuerpos desollados, desolados, usados, para tirar.

Y no sé si mañana me habré ido,
pero si no estoy, no será algo que yo haya decidido,

querido viejo amigo. 



lunes, noviembre 16, 2015

CONFESSIO

- Ave María Purísima.
- Sin pecado concebida.
- ¿Cómo estás hijo? ¿Cuánto hace que no te confiesas?
- Mi última confesión fue con catorce años, en 1997.
- Eso es mucho tiempo, hijo. Tendrás mucho que contar.
- Muchísimo. Pero le haré un resumen de los "highlights" si no le importa.
- ¿Jaiqué?
- Nada, padre. Modernidades. Anglicismos. Tengo el día tonto. Ya ve.
- En fin... dime, hijo.

- Pues, padre...

No me acuso de inhumano,
porque nunca he deseado la muerte de nadie.
No me acuso de traidor, 
porque siempre he blindado mi palabra.
Sólo he cometido actos puros,
porque siempre fui honesto al perpetrarlos.
No me acuso de infiel, ni de adúltero
porque nunca he roto mis pactos de carne.
No me acuso de impío, ni de profanador,
porque siempre que he blasfemado, ha sido en vacío.
Sólo he cometido el error de la inocencia,
porque nunca he desconfiado de mi imagen y semejanza.

Me acuso de amar al prójimo,
aunque le arrugue la cara y aparente despreciarlo.

- Eso está muy bien, hijo. Pero, ¿cuáles son tus pecados?

- Pues, padre...

Tal vez ultraje mi templo con vapores fariseos,
puede que no oiga misa todos los domingos, 
quizás mi pereza sea un castillo pesado y cómodo,
es posible que no muestre aprecio cuando debería, 
seguramente cargue demasiadas culpas en lomos ajenos.


Pero, ¿sabe qué?
No es asunto suyo.
Mis pecados no requieren 
de funcionarios que los tramiten. Hasta luego.

- Pero hijo...

- No se preocupe, padre. Rezaré por usted y por todos.
Y no sólo eso, obraré, 
porque nunca bastó el rezar para soñar,
y mucho menos para afrontar lo real.

No espere a Dios despierto esta noche.

Saldrá conmigo, y yo con Él,
como siempre...

aunque por desgracia,
no siempre esté satisfecho con Su compañía.

miércoles, noviembre 11, 2015

BOTELLÓN EN LA FONTANA DE TREVI

Aunque a veces la verdad suene anacrónica
sigue siendo verdad.

Aunque se oculte en esa zona de guerra
que es la distancia entre el culo
y el borde de un vaso lleno
no precisamente de agua.

Todos tenemos un "book" de fotos donde aparecemos
sonriendo, confiados, entre mentiras piadosas,
justificaciones,
delitos comprendidos
y excusas de manos sucias.

Se ha congelado la realidad
y cuánto duele lavarse la cara con sus cristales.

Si sobrevives a mi deseo,
no hará falta que lances una moneda:

está claro que el tuyo 
tampoco se va a cumplir.

martes, noviembre 10, 2015

ORIGO ANIMARUM AUTOMATICARUM

Somos burdéganos felices,
asilvestrados en el plasma urbano.

Archigalopando por hiposenderos,
vimos al jinete Culpa despatarrarse,
millas atrás,
sin dejar de sujetar su carga de resentimiento
hacinada en alforjas resignadas.

Somos ganado marcado
con barra de bastardía en los lomos.

Metafuriosos, hiperrevelados, necios y drogados,
coceando al cuatrero, mordiendo su fusta,
sus tripas 
reblandecen nuestras encías; ¿para qué los amos con salud
si es a costa de la nuestra?

La máquina nos hace fuertes
sólo cuando nos enfrentamos a ella.

No nos atraparán vivos
ni muertos,
porque no nos atraparán.

Sólo esclavizarán materia, sólo pueden domar el átomo,
no nuestras almas,
simientes de Dios,
filos de navaja criptorreales
que se hunden en la sima visceral
de las buenas reses
criadas al asubio 
del autómata inadaptable.

Somos andros, y no androides,
porque salimos de la cadena de montaje
con un grave afecto de fábrica.


martes, noviembre 03, 2015

DRAMA ROYAL FAMILY

Como buen fuera de serie
se ríe como si bueno fuera,
pero ignora que se entierra
en tierra ignota, 
allá donde su arte se pudre.

Irredento defensor de lo risible,
de ridícula red pescando tendencias,
¿quién será capaz de hallar trazas sensibles
entre los trozos incoherentes
de escarnio pospuesto insospechado,
autoimpuesto en pecho como chapa?

Es yerro lo que ayer era acertada moda:
hincarse en carne acero, sinsentido,
taladro pretendidamente alternativo, 
ladrillo bajo el brazo, líbrenle los dioses beatniks
de la insípida beatitud caníbal del vulgo:
aún está a tiempo de negar a corto plazo
que su yo y sus circunstancias son volátiles,
pero menos inflamables de lo que en el fondo
hubiera querido, pero sólo 
durante un rato de exhibicionismo.

Cree que su elegancia debería ser ilegal,
que es el óptimo mártir materialista
para sufrir condena mediática:
quedarse en evidencia 
evidentemente vende.

Pero que no duela,
las "Fashion Victims" siempre sobreviven
aunque mueran rápido sus abalorios,
acuchillados por almanaques precoces;
mientras el precioso tiempo suba de precio,
y con él los hábitos de los seglares.

Mientras tanto, en los alrededores de Banja Luka,
Miroslav pisa una mina olvidada.

Boutros ve el cuerpo alejarse de su cabeza
en un suburbio de Al-Raqqa, Siria.

Ni Miroslav ni Boutros 
se hicieron nunca un selfie en la playa
porque por desgracia 
nunca supieron qué era el mar
y porque por suerte
no tuvieron, en su corta vida
ni tiempo, ni móvil, ni intención
de malgastarla como quien esto escribe,
ni seguramente
como quien esto lea.

sábado, octubre 31, 2015

LOS ARPONES DE LA ESCUELA DE LA VIDA

Hay gestos que dicen todo
lo que no quieres saber.

Ni hablar.
Ni hablar en sueños diría tanto.
Tus poses me chivan las preguntas,
me gritan la respuesta.

Hasta un tic.
Hasta un tic enmudecería.
Para dejar explicarse al resto de tu estupidez visible,
esa aleta de tiburón imprudente varado en la playa.

Hay gestos que me echan el aliento a la cara.
Como un cañonazo de gas-estafa 
que hace que me escuezan las retinas.

No hay problema.
No hay problema, lo entiendo,
tú quieres vender, pero yo no quiero comprar.

Tendrás que cargar tú solo con tu mercancía.
Es lo que hay.
Es lo que hay y con ello has de seguir caminando.
Cada uno lleva 
su petate de mentiras a la espalda.

Ahora sé por qué
te encorvas tanto cuando me hablas.

miércoles, octubre 28, 2015

SANA Y SALVAJE

Has regresado de tus vacaciones en el vertedero,
sana y salvaje.

Ya estás aquí de nuevo,
lenta y violenta,
como un abrazo de calle en agosto húmedo.

Tan soberbia, tan dispuesta
a sembrarme los ojos de ramas rojas 
y a hacer de mis manos tu instrumento
en el trance de rasgarme las vestiduras.

Aspiro esponjas, escupo aire cínico y resignado,
y ya ni te molestas en humillarme
ni en darme la razón, porque sabes que la volveré a perder.

Vuelve mi osamenta al dique seco,
a la fosa, al pegajoso día a día,
al monzón impávido sobre las sábanas,
al alto horno de la dejadez afectiva.

Y la cremación sólo aviva tu enfado
porque sabes que no puedes consumirme,
ni apagarme. Ni abandonarme.

No puedes.
Porque, Soledad, yo soy tu condena,
tú eres mi esclava, y, por cierto,
de tu hocico a mis suelas
cada vez hay menos paciencia de distancia.

lunes, octubre 26, 2015

SEGUNDA-FEIRA

Qué rápido se viste de largo la tristeza
y se presenta en sociedad;
se tira un par de días aguantándose el berrinche
y suele estallar a las ocho entre cohortes de resignación.

Algunos finos engranajes de la rutina observan con indiferencia
cómo hiedras cansadas de sí mismas trepan al techo,
heridas por la herencia que es la longevidad 
que les dejó el siglo XX.

El silbato humanoide inmuta mecánicamente al rebaño,
dejen libre el lado izquierdo, que circule el fluido,
que galope entre legañas el remedio contra la pereza,
echando los restos de la resaca por un par de minutos.

Esta canción ya nos la conocemos, 
sin ella el miedo nos pisa al bailar.
Esta canción nos acelera el corazón difunto,
chantajea al cerebro,
acribilla a las ánimas,
secuestra el ánimo,
nos encadena a la máquina hipotética
que en circuito cerrado a cal, arena y canto
nos emplea como voluntario combustible.

Esta canción deja indiferente a cualquiera
que se atreva a esperar en el lado derecho
el ascenso y caída,
la transmisión paciente, mina a través
de suspiros contemporáneos hipotecados.

Qué más puedo decir:
ya es lunes 
y tengo todo el derecho del mundo a deprimirme.

viernes, octubre 23, 2015

STATUS LOCI

Sombras en su inquietante labor,
en su silenciosa polifonía recurrente,
cincelan los más viles símbolos
sobre las fallas de una frente.

Quod erat demonstrandum en riguroso directo,
risas combativas postmortem sin flor de piel,
la felicidad del ahorcado que ve desde las alturas
cómo cuelga un cuerpo, y que ya no es él.

Profeta que ve venir el golpe y no lo evita,
fruto abierto al sol y violado por los buitres,
placebo visual: son hechos, no palabras,
verdades de infección con razones de salitre.

El aullido del coágulo en las arterias
que impide que lo impulse el pulso
es un toque a retirada, fresco y roto
que devuelve el cuerpo al mundo de lo insulso.

Recuerda, caminante:
no te limpies los zapatos
si vas a volver
sobre tus propios pasos.

jueves, octubre 22, 2015

ERAS CARA Y GEMÍAS

La raposa pierde el rabo,
pero no las costumbres.
(Dicho popular)   

Caminando entre pesadillas de repisa oxidada
he encontrado tus restos
aplastados contra las rocas del Infierno.


Te recuerdo.
Apareces en mi memoria a aborto plazo
como un pequeño saquete
repleto de delirios de grandeza que, cuando los pisas, 
son como mierdas del tamaño de un brazo de gitano.

Inspiras mi dejadez de pensamiento,
por eso ni me preocupo, en verdad,
de seleccionar vocablos grandilocuentes
para describir tus labores vitales
tu prostitución social,
sentimental
y literaria.

¿Qué veías en quienes te rodeaban?
¿Llaves inglesas, quitapenas,
juguetes sexuales que respiran,
tal vez salvavidas, extintores en algún caso? No.

Al final sólo eran pellejo fresco
que drenabas cual vampiro de las buenas intenciones,
anestesiando el bocado con juramentos de desagüe.

Pero no se puede sacar tanto jugo al juego.
Intentar trepar a codazos,
aunque los vistieras de seda,
acabaron molestando al andamio que te regalé.

Casi llegas a lo más alto. 
Pero te pudo el miedo. Y la ambición.
Codiciosos codos odiosos...

Pidió paso la tozuda caída en picado
Y mientras te precipitabas
de vuelta a tu cubil de alterne,
pretendías salvarte usando tus tripas por liana,
pero sólo conseguiste ahorcarte con ellas.

Se disparan mis índices de asco en vena,
cuanto más veo tus entrañas,
esas culebras rellenas de pésima fe.

Ahora sólo eres carne barata,
y como en víspera de matanza,
mientras caías, te oí chillar.

Aunque, ay, puerca.
Tal vez me saliste cara,
pero, para qué negarlo... 
cómo gemías.

lunes, octubre 19, 2015

LAS RATAS SE QUEDAN EN EL BARCO

Es por mí (por mi salud mental),
es por ti (por la tuya),
es por todo.

Verás, te cuento.

Las medias verdades del barquero
me subieron a bordo del carguero más repleto de lastre
que cruzaba el estrecho arrastrando con gusto un ancla
que no quisiste ayudarme a cortar.

Merodeaba por el puerto un pobre espectro sin suerte,
y creí ver, antes de zarpar, su sombra en cubierta.
Simplemente nos miramos, pero no demasiado rato...
cerrando los ojos, todo iba bien tras los párpados.

Y el buque aró el fondo, pintó rasguños en las ingles submarinas
hasta que la extraña deriva aburrió a peces y extraños.
La mar en calma, y joder, el barco se hunde por dentro,
la implosión es lenta pero implacable.

Ahora que estoy preparando el bote a toda prisa,
aprovechando que la costa perdona a su hijo pródigo,
desde cubierta angustias el gesto
y tienes los cojones de decirme que me quieres.

Lo siento, pero no voy a esperar a comprobar
 si tu carraca y su tripulación añeja y anodina
aguantarán el temporal que a no mucho tardar
se desatará en tu corazón, en medio de la nada.

Nada, que nada dejo, no me quedo
que ya me he mojado bastante por culpa de tus golpes de timón.
Conmigo se vienen mis objetos, y, sobre todo, mis sujetos de valor
En cuanto a ti, que te follen tus fantasmas.

Esto...
Esto no es un adiós.
Esto es, simplemente, como puedes suponer,
un vete a tomar por el culo y no vuelvas.

AUGÍAS EN MOSCÚ

Ya no hay héroes a los que cantar sus glorias
ni enemigos a quienes aplaudir sus triunfos.

En este bosque horizontal y lacerado,
donde sólo al descuido te llueve encima,
dos portones, al compás, hacen entrada y salida.

Es más fácil arrepentirse y recular
en el pasillo de un matadero, estrecho y fanático,
que volver sobre tus pasos, renegando de la Nueva Era.

Un grito estático celebra sus daños en tu garganta
(como quien posee a la fuerza a una inocente
y en mitad del crimen solapa otro mayor
al hacer volar las tapas de los sesos de su víctima,
triplicando su crueldad).

Lloran los pormenores internos de las reses improvisadas,
de las cosas que fueron gente, incluso a veces personas.

A veces las bayonetas 
entierran mejor que las palas.

A veces el alma queda en el perchero
del vientre de sus madres.

Tu falta de pulso
es el injusto pago debido
a sus convicciones.

Y ahora te abrirán en canal, ya eres río,
y abren un canal, que os lleva.

Eligen portón, eligen gerifalte que contemple
tu desheredado cuerpo flotante.

Pero haz como yo.
Haz como yo, y cuando a sus pies desfiles
sal con la cabeza por delante,
por debajo de sus futuros cadáveres.

Si temer es creer que no se puede,
contempla sus caras:

los polos pasarán factura a sus brújulas,
y lo saben.

Aunque no estemos allí para verlo.
Aunque no haya héroes a los que cantar sus glorias
ni enemigos a quienes aplaudir sus triunfos.

sábado, octubre 17, 2015

AUTOESTIGMA

Es cierto. No suelo explicar las causas
de mis retrospecciones a mi más extrema niñez,
aunque haya quienes sufran sus efectos
resignadamente.

Me resisto a asumir
el daño que me provoca lo retroinalcanzable
en mis medios, modos o formas
de interactuar.

Un rostro fósil viviente, es lo que obtengo
al sumar mi negativa a traspasar las líneas
del siglo XXI y la división de mis etapas
que cubro a trompicones.

Ni un solo drama primermundista
se puede comparar a mi autoestigma,
al auto-obús que me disparo cuando meto los hocicos
en el pesebre de la infancia.

Dañé mi cuerpo al grabarme frases de Mad Max,
hay un filtro de Vocoder para todo lo que escucho,
sigo escribiendo a mano, y a mano alzada me hago ver:
contemplad mis heridas.

Contemplad a un vencido,
que no convencido
por la invasión humanoide.



jueves, octubre 15, 2015

LA MUÑECA CON OJOS DE SUELA

La muñeca con ojos de suela
alimenta y viste a sus revoltosos jirones
con amoniaco y lavanda.

Viaja de hogar en hogar,
de repisa en repisa, enfrentada al polvo
tan sólo por amor a sus trozos de tela.

Y mientras los hilos continúen atados al mandil
la muñeca con ojos de suela seguirá luchando
contra la rebelión de las sábanas bajeras.

Reiniciar es una opción,
una necesidad,
una obligación,
pero sobre todo, una imposibilidad
para la muñeca de ojos de suela,
que despelleja cada noche sus lágrimas de trapo,
pensando en el soldado, su soldado
que el plomo le arrebató,
dejando sin sonrisa su rostro amable.

Puede que la hayáis conocido,
entre azulejos vencidos y escaleras insumisas;
y seguramente nunca os preguntasteis por su historia:

La historia de la muñeca con ojos de suela
es mi orgullo, vuestra derrota y su esperanza.